La seguridad se vuelve estratégica en Vaca Muerta ante operaciones cada vez más complejas

El crecimiento del oil & gas y la minería impulsa un cambio de paradigma: la seguridad física y digital se integra como eje clave para garantizar continuidad, eficiencia y sostenibilidad.

En paralelo al crecimiento acelerado de Vaca Muerta y la expansión de la actividad minera en Argentina, la seguridad dejó de ser un aspecto operativo para convertirse en un factor estratégico dentro de la industria energética. Así se evidenció en un encuentro realizado en Cipolletti, donde especialistas y empresas analizaron los nuevos desafíos del sector.

La jornada, encabezada por Prosegur junto a Cisco y organizada por Distecna, reunió a más de 50 representantes del ámbito público y privado en la sede de la Secretaría de Energía y Ambiente de Río Negro. El eje central fue claro: adaptar los sistemas de seguridad a un escenario con operaciones más extensas, tecnológicas y distribuidas.

Durante la apertura, el secretario de Minería de Río Negro, Joaquín Aberastain Oro, destacó el rol de la provincia en el desarrollo energético y minero, y subrayó la necesidad de incorporar tecnología. “El desafío es integrar innovación y ciberseguridad para garantizar una explotación sostenible y responsable”, afirmó.

Más actividad, más riesgos

El crecimiento del no convencional en Vaca Muerta trajo consigo una mayor intensidad operativa: más equipos, más logística y más infraestructura crítica. Esto elevó significativamente la exposición a riesgos, desde el traslado de insumos hasta la operación en zonas remotas con baja supervisión.

En minería, el escenario es similar, con la necesidad de proteger activos de alto valor como oro, plata y litio, además de instalaciones en entornos geográficos complejos.

En este contexto, la ciberseguridad industrial emerge como un componente clave. La digitalización de los procesos y la automatización de operaciones amplían la superficie de ataque, especialmente en sistemas que conectan redes corporativas (IT) con redes operativas (OT).

Seguridad híbrida: el nuevo estándar

Uno de los conceptos centrales del encuentro fue el de seguridad híbrida, presentado por Prosegur como un modelo que integra personas, tecnología y datos en un sistema unificado de gestión de riesgos.

“El futuro de la seguridad es adaptable, predictivo y centralizado”, explicó Francisco Santiago, gerente de Desarrollo de Negocios de la compañía, al introducir el concepto de centros de operaciones inteligentes (ISOC), capaces de monitorear en tiempo real toda la actividad.

Este enfoque combina herramientas tradicionales como CCTV y control de accesos, con nuevas tecnologías como drones, inteligencia artificial, robótica y sistemas en la nube, cubriendo toda la cadena de valor: desde la exploración hasta el transporte y procesamiento.

Ciberseguridad: el frente crítico

Por su parte, Ezequiel Moregui, especialista de Cisco, advirtió sobre el aumento de los ciberataques en sectores estratégicos como energía, minería y oil & gas.

“La convergencia entre IT y OT incrementa la exposición a amenazas que antes no existían”, señaló, al tiempo que alertó sobre el impacto potencial de ataques como ransomware, sabotaje o robo de datos en infraestructuras críticas.

Además, remarcó el rol de la inteligencia artificial, que no solo mejora la detección de amenazas, sino que también potencia la sofisticación de los ataques. En ese escenario, la integración de sistemas bajo una misma arquitectura aparece como clave para anticipar riesgos.

Un cambio de paradigma en campo

El nuevo enfoque también se refleja en las operaciones diarias. En los yacimientos, la implementación de controles de acceso digitales, videovigilancia inteligente y monitoreo con drones permite supervisar grandes extensiones en tiempo real.

Uno de los puntos más sensibles es la logística. El transporte de arena, combustibles y equipos en Vaca Muerta implica recorridos constantes y de alto volumen, donde la trazabilidad de vehículos y el monitoreo de rutas son esenciales para prevenir incidentes.

En campamentos y bases operativas, la digitalización permite gestionar grandes dotaciones de personal, mejorar la respuesta ante emergencias y optimizar la seguridad en entornos aislados.

Seguridad como ventaja competitiva

“El crecimiento de la industria está generando operaciones cada vez más complejas. En ese contexto, la seguridad impacta directamente en la continuidad y eficiencia del negocio”, afirmó Eduardo Miyares, director general de Prosegur Security.

La conclusión del encuentro fue contundente: la seguridad dejó de ser un costo para convertirse en una herramienta estratégica que mejora la productividad, reduce riesgos y garantiza la sostenibilidad de las operaciones.

Con Vaca Muerta en expansión y la minería en pleno desarrollo, el desafío ya no es solo producir más, sino hacerlo de manera segura, eficiente y confiable, en un entorno cada vez más exigente y tecnológico.