El fundador y CEO de Vista Energy, Miguel Galuccio, planteó que Argentina tiene una oportunidad para posicionarse dentro del crecimiento global de la inteligencia artificial mediante la instalación de data centers cerca de Vaca Muerta, aprovechando la disponibilidad de gas y energía de la formación.
Durante el encuentro “Argentina at Silicon Valley”, Galuccio dialogó con el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, sobre la creciente convergencia entre la industria energética y la infraestructura tecnológica necesaria para sostener la expansión de la inteligencia artificial.
“En la próxima década vamos a necesitar alrededor de 5.000 nuevos data centers y 250 GW de capacidad adicional”, señaló el ejecutivo. Según explicó, la demanda energética asociada con la infraestructura digital podría multiplicarse por cuatro hacia 2050.
Ese crecimiento abre una discusión sobre dónde instalar la nueva capacidad informática y, especialmente, cuáles serán las fuentes energéticas utilizadas para abastecerla.
En ese escenario, Galuccio ubicó a Argentina como un posible protagonista debido a su disponibilidad de recursos energéticos y a las características de Vaca Muerta.
“Argentina puede contribuir a la resiliencia global de la infraestructura digital”, afirmó. Entre las ventajas mencionó la ubicación del país en una región alejada de conflictos bélicos, las inversiones que comienzan a llegar al sector digital y la disponibilidad de una fuente energética confiable y estable.
El CEO de Vista consideró que la relación entre las grandes instalaciones informáticas y las cuencas de shale puede convertirse en una ventaja competitiva.
“Los desarrolladores de data centers necesitan enormes cantidades de gas y electricidad. Por eso tiene mucho sentido desarrollar data centers cerca de las cuencas de shale”, explicó.
Para Galuccio, existe además un factor económico que puede modificar la lógica tradicional de transportar la energía hacia los grandes centros de consumo.
“Transportar datos cuesta entre 90% y 99% menos que transportar gas o electricidad”, aseguró. Bajo esa premisa, una alternativa sería acercar directamente los centros de procesamiento a las regiones productoras de energía y trasladar digitalmente la información hacia sus mercados de destino.
La propuesta coloca a Vaca Muerta frente a una oportunidad que trasciende la producción y exportación tradicional de petróleo y gas. La disponibilidad energética podría funcionar como plataforma para atraer inversiones vinculadas con inteligencia artificial, almacenamiento de información y procesamiento de datos.
Galuccio destacó que Argentina produjo durante 2025 energía equivalente al 140% de sus necesidades, frente al 114% registrado en 2023, en un escenario caracterizado por el crecimiento simultáneo de diferentes fuentes.
También recordó que entre 2013 y 2025 se invirtieron alrededor de USD 80.000 millones en Vaca Muerta, un volumen que utilizó para destacar la capacidad del país de captar capital destinado a proyectos de largo plazo.
A esas condiciones sumó la calidad geológica de la formación neuquina y la disponibilidad de profesionales y trabajadores especializados que acompañaron el crecimiento de la industria no convencional.
El ejecutivo sostuvo además que la relación entre energía e inteligencia artificial funciona en ambas direcciones. Por un lado, el crecimiento de la IA requerirá cantidades cada vez mayores de electricidad; por otro, la propia inteligencia artificial, la automatización y la robótica pueden ayudar a producir energía de manera más eficiente.
Durante su exposición, Galuccio también repasó algunas de las innovaciones implementadas por Vista para reducir costos y aumentar la eficiencia en Vaca Muerta.
Entre ellas mencionó el desarrollo de arena local, la incorporación de wet sand y la electrificación de un equipo de perforación utilizado en la formación.
También destacó la incorporación de una compresora de gas natural electrificada y el uso de fuentes renovables para abastecer este tipo de equipamiento, como parte de la estrategia de eficiencia operativa de la compañía.
Galuccio vinculó estos desarrollos con una concepción amplia de la innovación. Según explicó, innovar no necesariamente significa utilizar tecnologías cada vez más sofisticadas, sino encontrar nuevas maneras de resolver los problemas operativos y mejorar la productividad.
El CEO también repasó el crecimiento de Vista, que nació con una estructura diseñada para funcionar como una compañía energética ágil y con una fuerte cultura de ejecución. Su financiamiento inicial alcanzó los USD 800 millones mediante un SPAC, un vehículo de inversión que en ese momento representaba una estructura novedosa para América Latina.
Con el fuerte incremento mundial de la demanda eléctrica asociado a la inteligencia artificial, Galuccio planteó así una nueva posibilidad para los recursos de Vaca Muerta: utilizar parte de su capacidad energética en origen para atraer infraestructura digital y convertir a la Argentina en uno de los nodos capaces de acompañar la expansión global de los data centers.