El ministro de Energía y Recursos Naturales de Neuquén, Gustavo Medele, aseguró que Vaca Muerta ingresó en una nueva etapa de desarrollo, caracterizada por un fuerte salto tecnológico que incrementó la productividad de los pozos y posicionó al shale neuquino entre los desarrollos no convencionales más competitivos del mundo.
Durante su exposición en el Neuquén Day 2026, el funcionario explicó que la evolución de la formación ya no depende únicamente de la calidad del recurso, sino del conocimiento acumulado, la innovación tecnológica y la eficiencia alcanzada por toda la industria.
"Un pozo que se conectó en 2015 acumulaba menos petróleo y menos gas que uno conectado en 2024", afirmó Medele al mostrar cómo evolucionó el rendimiento de los desarrollos durante la última década.
El ministro explicó que ese salto fue posible gracias a la incorporación de nuevas técnicas de perforación y fractura hidráulica, mejores diseños de completación y un aprendizaje continuo que permitió optimizar cada etapa del proceso productivo.
Según indicó, Vaca Muerta dejó atrás la etapa experimental para transformarse en un verdadero proceso industrial, donde cada nuevo pozo incorpora mejoras que elevan la producción y reducen los costos operativos.
Medele sostuvo que esta evolución permitió que la formación neuquina "juegue otra liga" dentro de la industria energética mundial, con estándares de productividad que continúan mejorando año tras año.
No obstante, advirtió que el crecimiento de la producción comienza a enfrentar un desafío diferente: la capacidad de transportar el petróleo y el gas hacia los mercados.
"Hoy tenemos una restricción a la capacidad de evacuación y a la posibilidad de acceder a mercados que no podrán abastecerse plenamente hasta que se complete la infraestructura prevista", señaló.
En ese sentido, remarcó que la construcción de nuevos oleoductos, gasoductos y sistemas logísticos será determinante para evitar cuellos de botella y acompañar el crecimiento que proyecta la industria.
El funcionario destacó además que el ritmo de actividad continúa acelerándose y estimó que el sector se encamina hacia un nivel cercano a 500 pozos conectados por año, reflejando la fuerte dinámica de inversiones que mantiene Vaca Muerta.
También explicó que el potencial de la formación continúa ampliándose a medida que avanza la tecnología, ya que cada innovación permite recuperar mayores volúmenes de hidrocarburos y mejorar la rentabilidad de los proyectos.
Respecto de las exportaciones, Medele señaló que el desafío ya no pasa solamente por producir más, sino por hacerlo de manera competitiva frente a otros productores internacionales.
En ese contexto, sostuvo que reducir los costos logísticos será fundamental para que el petróleo neuquino mantenga ventajas frente a otros mercados y pueda ampliar su participación en el comercio internacional.
Otro de los aspectos abordados fue el abastecimiento de arena para fractura hidráulica, uno de los principales insumos utilizados en Vaca Muerta. El ministro explicó que optimizar su transporte mediante mejoras en la infraestructura vial y una mayor utilización de bitrenes permitirá seguir reduciendo costos operativos.
Finalmente, Medele afirmó que el crecimiento de Vaca Muerta debe analizarse de manera integral, contemplando no solo la producción de petróleo y gas, sino también el desarrollo de infraestructura, la capacitación de recursos humanos, la generación de empleo y el impacto económico sobre toda la provincia.
Para el ministro, la combinación de innovación tecnológica, inversiones y nuevas obras permitirá consolidar a Vaca Muerta como uno de los principales motores energéticos, productivos y exportadores de la Argentina.