El San Matías Pipeline (SMP) comenzó una nueva etapa de construcción en Río Negro con el traslado terrestre de los caños almacenados en San Antonio Este y el inicio de las primeras excavaciones sobre la traza.
Los primeros movimientos se realizan desde la plazoleta de acopio especialmente acondicionada en el Puerto de San Antonio Este, desde donde las cañerías comenzaron a distribuirse hacia diferentes sectores relacionados con los futuros frentes de obra.
La operación comenzó con nueve camiones de la Cooperativa RioQuen, que transportan cuatro caños por unidad. Cada uno de los tubos tiene aproximadamente 12 metros de longitud y 36 pulgadas de diámetro.
Después de estos primeros movimientos, el traslado continuará progresivamente de acuerdo con las necesidades y el avance de los distintos sectores de construcción.
En paralelo con la logística terrestre, comenzaron las excavaciones necesarias para el tendido del gasoducto, marcando el paso desde la recepción y almacenamiento de materiales hacia el despliegue efectivo de la infraestructura en territorio rionegrino.
El proyecto permitirá construir una nueva vía para transportar el creciente volumen de gas producido en Vaca Muerta hacia la costa atlántica de Río Negro, donde será utilizado para alimentar instalaciones destinadas a la producción y exportación de Gas Natural Licuado.
El movimiento de materiales tendrá además una escala considerable. El tercer buque con caños destinados al proyecto ya arribó a San Antonio Este y se incorporará al cronograma de descarga previsto para abastecer la obra.
En total están programados 12 embarques con alrededor de 40.000 caños, que llegarán progresivamente al puerto para luego ser distribuidos hacia los distintos puntos de construcción.
Solamente el traslado terrestre de esas cañerías representará más de 9.950 cargas de camión, dando dimensión al movimiento logístico que acompañará el desarrollo del gasoducto.
La operatoria también incrementará la actividad del Puerto de San Antonio Este, cuya capacidad de almacenamiento fue ampliada para responder a las necesidades de los nuevos proyectos energéticos que avanzan en Río Negro.
El despliegue del SMP tendrá impacto sobre diferentes segmentos de la economía regional. Transporte, logística, mantenimiento, alojamiento y otros servicios asociados tendrán participación a medida que se multipliquen los frentes de construcción.
El San Matías Pipeline tendrá una extensión de 472 kilómetros y contará con capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas natural por día.
La construcción demandará una inversión estimada de USD 1.300 millones y, de acuerdo con el cronograma previsto, la infraestructura debería estar terminada hacia mediados de 2028.
El gasoducto tendrá como función transportar el recurso producido en Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías, donde abastecerá las unidades flotantes de licuefacción previstas para desarrollar las exportaciones de GNL.
Entre esas instalaciones se encuentran Hilli Episeyo y MKII, que forman parte del proyecto impulsado por Southern Energy para producir Gas Natural Licuado desde la costa rionegrina.
San Matías Pipeline está integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, compañías que participan del desarrollo de la infraestructura necesaria para llevar el gas argentino hacia los mercados internacionales.
Con el inicio de las excavaciones y el traslado de los primeros caños, el proyecto comienza a desplegarse sobre el territorio y avanza hacia una infraestructura estratégica para conectar la producción de Vaca Muerta con la futura plataforma exportadora de GNL sobre el Atlántico.