El arribo se produjo durante la mañana del martes 27 de enero, cuando un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea estadounidense aterrizó en Neuquén luego de haber partido desde el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia, en el marco de una gira que incluyó distintas provincias estratégicas del país.
Según trascendió en medios locales, el interés central de la delegación no estuvo vinculado únicamente a cuestiones ambientales, como indicó de manera formal la Embajada estadounidense, sino que se enfocó en proyectos energéticos donde intervienen capitales y tecnología de origen chino.
Entre ellos se encuentran iniciativas asociadas a una nueva usina termoeléctrica y a la industrialización del gas de regalías en la región de Vaca Muerta, áreas donde empresas chinas compiten de manera directa con firmas norteamericanas en servicios, equipamiento y tecnología aplicada a la industria petrolera.
Especialistas consultados coinciden en que Neuquén se ha convertido en el tablero principal de la disputa geopolítica por los recursos no convencionales, en un contexto de creciente competencia internacional por el control de la producción de hidrocarburos y de los insumos estratégicos para la transición energética.
La visita se dio además en un escenario marcado por la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), a través del cual el Gobierno nacional busca canalizar capitales extranjeros hacia proyectos de gran escala vinculados a la energía, la infraestructura y la exportación.
Como parte de la agenda, la comitiva recorrió instalaciones del área Loma Campana, uno de los bloques emblemáticos de Vaca Muerta, para interiorizarse sobre la operación que desarrolla Yacimientos Petrolíferos Fiscales en la formación.
De acuerdo con la información difundida, también se concretaron reuniones con funcionarios y actores clave del sector energético, en las que se abordaron temas como la gestión de permisos, el procesamiento de minerales críticos, la administración de residuos y aspectos vinculados a la seguridad industrial y ambiental.
Al igual que en Tierra del Fuego, en Neuquén conviven proyectos de empresas chinas —como CIMC y el reciente desembarco de China Sany— que disputan mercado con operadoras y proveedores estadounidenses, una situación que genera creciente atención por parte de Washington.
Fuentes vinculadas al análisis geopolítico señalaron que uno de los objetivos de la gira fue medir el grado de penetración de Beijing en el sur argentino, especialmente en zonas consideradas estratégicas para la exportación de petróleo y gas hacia los mercados internacionales.
La comitiva estuvo encabezada por el senador republicano Morgan Griffith, mientras que tanto el Gobierno nacional como algunas administraciones provinciales evitaron brindar mayores precisiones públicas sobre los alcances políticos y económicos de los encuentros.
Desde distintos sectores se interpretó que la visita forma parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para reforzar su influencia en áreas clave del país, en paralelo al aumento de su presencia militar y diplomática durante la gestión del presidente Javier Milei.
En ese marco, organizaciones y referentes políticos advirtieron sobre la falta de información oficial respecto de los compromisos asumidos y cuestionaron el uso de recursos militares para una comitiva legislativa, al considerar que se trata de una misión vinculada a intereses de seguridad nacional.
La llegada de los senadores a Neuquén vuelve a poner en primer plano el rol de Vaca Muerta no solo como motor energético de la Argentina, sino también como un espacio donde convergen intereses económicos, tecnológicos y geopolíticos de las principales potencias globales.