La operación se inscribe dentro de la estrategia de optimización del portafolio de activos convencionales que lleva adelante YPF, con el objetivo de focalizar inversiones en áreas de mayor rentabilidad y potencial de crecimiento, especialmente en el desarrollo no convencional.
De manera paralela, la petrolera estatal también firmó el acuerdo de cesión del clúster Malargüe, en la provincia de Mendoza, que será operado por la empresa Venoil, completando así dos operaciones clave dentro del mismo proceso.
Ambos acuerdos están sujetos a la aprobación de las autoridades provinciales correspondientes y, una vez cumplido ese requisito, las nuevas operadoras asumirán formalmente el control de los bloques, dando inicio a una nueva etapa de gestión de estos activos maduros.
Las cesiones forman parte de la ronda lanzada en julio de 2025 del Proyecto Andes, un proceso liderado por Banco Santander, orientado a transferir áreas convencionales a operadores con foco específico en este tipo de yacimientos.
En esta misma línea, YPF ya concretó la cesión definitiva de sus siete áreas convencionales en la provincia de Tierra del Fuego a la empresa provincial Terra Ignis, avanzando en el proceso de reordenamiento de su cartera de activos.
Desde la compañía explicaron que el manejo activo del portafolio constituye uno de los pilares centrales del Plan 4×4, la hoja de ruta estratégica de YPF para los próximos años, que apunta a maximizar la eficiencia del capital invertido.
La reasignación de recursos desde áreas convencionales maduras hacia proyectos estratégicos permite fortalecer el desarrollo de Vaca Muerta, considerada el principal motor de crecimiento de la producción de hidrocarburos del país.
Según los objetivos trazados por la compañía, esta estrategia busca incrementar la rentabilidad operativa, consolidar el liderazgo en producción no convencional y habilitar un salto exportador significativo.
En ese sentido, YPF proyecta alcanzar exportaciones por unos 30.000 millones de dólares anuales hacia el año 2031, apoyadas en el crecimiento de Vaca Muerta y en el desarrollo de infraestructura asociada.
El traspaso de Manantiales Behr a Limay Energía abre una nueva etapa para uno de los yacimientos históricos de Chubut, que pasará a ser operado por un grupo con foco en activos convencionales, mientras YPF profundiza su transformación hacia un perfil cada vez más concentrado en el shale y en la exportación de energía.