La empresa YPF negocia con el Banco Santander un crédito por 8.000 millones de dólares destinado a financiar parte del proyecto Argentina LNG, la iniciativa más ambiciosa de la compañía para monetizar el gas de Vaca Muerta mediante exportaciones de gas natural licuado (GNL).
El financiamiento cubriría cerca de la mitad del capital necesario para el desarrollo del proyecto, cuyo costo total estimado ronda los 17.000 millones de dólares.
Según fuentes del sector, la negociación se encuentra avanzada, aunque forma parte de un proceso complejo de estructuración financiera y legal que podría extenderse durante varios meses.
Desde Nueva York, donde participó de la Argentina Week, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, indicó que la compañía busca cerrar la documentación vinculada al financiamiento en las próximas semanas.
“Estamos trabajando para cerrar los documentos antes de fin de este mes o a mediados del próximo”, señaló el ejecutivo en declaraciones a medios internacionales.
El proyecto Argentina LNG es desarrollado por YPF junto a la petrolera italiana Eni y la empresa XRG, subsidiaria de la compañía energética de Emiratos Árabes Unidos Adnoc.
Además, existen conversaciones para sumar un cuarto socio al proyecto, que podría ser la empresa saudí Saudi Aramco, uno de los mayores productores de petróleo del mundo.
La estructuración financiera del proyecto cuenta con el asesoramiento del banco JP Morgan, que ya contactó a cerca de 200 bancos internacionales para participar del esquema de financiamiento.
De acuerdo con fuentes del mercado, más de 90 entidades financieras manifestaron interés en formar parte del consorcio que aportará los fondos necesarios para concretar la inversión.
El objetivo del proyecto es desarrollar una infraestructura de licuefacción que permita transformar el gas de Vaca Muerta en GNL, facilitando su transporte en buques hacia mercados internacionales.
El plan contempla la construcción de dos unidades flotantes de licuefacción, consideradas entre las más grandes del mundo, con capacidad para procesar 6 millones de toneladas métricas anuales cada una, lo que totalizaría 12 millones de toneladas por año (MTPA).
Ese volumen representa aproximadamente el 40% de la producción actual de gas de Argentina, lo que permitiría convertir al país en un nuevo actor relevante en el mercado global de gas licuado.
Las exportaciones de GNL podrían comenzar entre 2030 y 2031, generando ingresos estimados en 5.000 millones de dólares anuales.
La infraestructura estará ubicada en el Golfo San Matías, frente a la costa atlántica de la provincia de Río Negro, donde la industria energética desarrolla un nuevo polo exportador.
La construcción de las unidades de licuefacción se realizaría en astilleros de China o Corea del Sur, con empresas como Wison New Energies o Samsung Heavy Industries entre las posibles proveedoras.
En una etapa posterior, el proyecto podría ampliarse con una tercera unidad flotante de licuefacción (FLNG), lo que elevaría la capacidad total a 18 millones de toneladas anuales.
El desarrollo del Argentina LNG se integrará además con otras obras de infraestructura energética en marcha, como la terminal de exportación del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Punta Colorada, en la costa rionegrina.
En paralelo, el consorcio Southern Energy (SESA) avanza con el desarrollo de los primeros barcos de exportación de gas licuado argentino, un proyecto liderado por Pan American Energy (PAE) y del que también participa YPF.
Junto a empresas como Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, el consorcio firmó recientemente un contrato de exportación de GNL a Alemania por ocho años, con entregas previstas a partir de 2027.
El acuerdo contempla el envío de 2 millones de toneladas anuales, lo que representará exportaciones cercanas a 900 millones de dólares por año.
Además, el proyecto requiere la construcción de un gasoducto dedicado de aproximadamente 500 kilómetros entre Neuquén y Río Negro, una obra valuada en alrededor de 1.000 millones de dólares.
La licitación para esa infraestructura cuenta con la participación de empresas constructoras nacionales e internacionales vinculadas al sector energético.
El desarrollo del GNL argentino se produce en un contexto global de creciente demanda de gas, particularmente en Europa, que busca diversificar sus proveedores tras reducir su dependencia energética de Rusia.
Ese escenario abre una oportunidad estratégica para Argentina, que busca posicionarse como un nuevo exportador de energía en los mercados internacionales.