El gerente de Comercialización de Energía de Central Puerto, Esteban Yáñez, planteó que Argentina necesita acelerar nuevas inversiones privadas, incorporar tecnología y ampliar su infraestructura energética para mejorar la competitividad de la economía.
Durante su participación en el octavo panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería, el ejecutivo puso el foco en la necesidad de combinar diferentes tecnologías de generación y trabajar de manera coordinada entre el sector público y las empresas.
“El sector privado tiene que crear valor con nuevos proyectos, más tecnología y la combinación de energía renovable y térmica y ampliar las redes de transporte de gas y transmisión eléctrica. Es fundamental para ser un país competitivo”, afirmó Yáñez.
El ejecutivo destacó además la escala alcanzada por Central Puerto, compañía argentina con una trayectoria de 100 años y presencia en el mercado bursátil de Nueva York.
Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de 7.000 MW de capacidad instalada mediante distintas tecnologías y se posiciona como uno de los principales actores de la generación eléctrica argentina.
Aunque históricamente mantiene una fuerte presencia en generación térmica, la compañía también opera centrales hidroeléctricas y desarrolló una creciente participación en energías renovables, segmento en el que supera los 575 MW instalados.
Yáñez explicó que la estrategia comercial apunta a ofrecer soluciones a industrias que buscan mayor previsibilidad sobre sus costos energéticos y un abastecimiento que contemple tanto energía como potencia.
La apertura del mercado también llevó a Central Puerto a fortalecer su estructura comercial, con profesionales especializados para asesorar a grandes consumidores y un programa destinado a incorporar jóvenes profesionales y estudiantes universitarios.
Otro de los ejes planteados fue la eficiencia energética, especialmente en los ciclos combinados y en los procesos de adquisición de insumos para la generación.
Según Yáñez, mejorar la eficiencia permite reducir los costos con los que la energía llega a las industrias y puede generar además nuevas oportunidades para el país en los mercados regionales.
“A partir de la eficiencia, podríamos exportar a Brasil, que es un mercado muy importante”, sostuvo.
La estrategia de Central Puerto también incorpora una tecnología que comienza a ganar protagonismo en el sistema eléctrico argentino: los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías BESS.
“Las BESS llegaron para quedarse”, aseguró Yáñez, quien adelantó que la compañía está avanzando con dos proyectos de almacenamiento.
Uno de ellos tendrá una potencia de 150 MW y el segundo alcanzará los 55 MW, por lo que en conjunto representarán 205 MW destinados a brindar mayor flexibilidad al sistema eléctrico.
La tecnología permite almacenar electricidad durante los períodos en los que existe menor demanda y mayor disponibilidad de generación para posteriormente inyectarla cuando el sistema atraviesa sus momentos de mayor exigencia.
Yáñez explicó que durante el verano existen dos grandes picos de consumo, uno al mediodía y otro durante la noche, mientras que en invierno la mayor demanda se concentra principalmente en horario nocturno.
“Las BESS te permiten cargar las baterías en momentos donde hay poco estrés del sistema y sobra la oferta y tenés poca demanda, para descargarlo en los momentos de alta demanda”, explicó.
Los proyectos estarán orientados a fortalecer el abastecimiento de la Ciudad de Buenos Aires y complementarán la infraestructura de generación existente y el proyecto AMBA 1.
Para Central Puerto, la incorporación de almacenamiento forma parte de una transformación más amplia del mercado eléctrico, en la que deberán convivir generación térmica, renovables, baterías y nuevas redes de transporte.
En ese escenario, Yáñez consideró que las inversiones privadas tendrán un papel determinante para ampliar la capacidad del sistema y garantizar energía competitiva para la industria.
La combinación de eficiencia, generación renovable y térmica, almacenamiento e infraestructura de gas y electricidad aparece así como uno de los caminos para reducir costos, fortalecer el abastecimiento y mejorar las posibilidades de Argentina de competir y exportar energía en la región.