El cobre acelera las inversiones: San Juan concentra proyectos por más de US$ 31.000 millones bajo el RIGI

La minería ya representa más de la mitad de los proyectos incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. San Juan lidera el capítulo del cobre con tres iniciativas aprobadas y dos megaproyectos. 

La minería se consolidó como uno de los principales motores de inversión dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y San Juan emerge como la gran protagonista del desarrollo cuprífero argentino. La provincia concentra algunos de los proyectos más importantes del país y ya suma inversiones aprobadas por más de 3.700 millones de dólares, mientras otros desarrollos de escala mundial continúan avanzando en el proceso de adhesión.

De acuerdo con un informe de la Secretaría de Minería de la Nación elaborado en junio de 2026, la actividad minera representa más del 50% de los proyectos alcanzados por el RIGI y concentra el 25% de la inversión comprometida dentro del régimen. En total, existen 20 proyectos mineros aprobados o en trámite, con inversiones estimadas en 50.000 millones de dólares.

La creciente participación del sector refleja el interés global por minerales estratégicos vinculados a la transición energética. Litio, cobre, oro y plata encabezan el listado de iniciativas que buscan aprovechar el nuevo esquema de incentivos para acelerar inversiones y ampliar la capacidad exportadora del país.

En ese contexto, San Juan ocupa un lugar central. La provincia ya logró la aprobación de tres proyectos bajo el RIGI: Los Azules, con una inversión prevista de 2.672 millones de dólares; Gualcamayo, con 665 millones; y Veladero, que incorporó una ampliación cercana a los 380 millones de dólares.

Sin embargo, el potencial de crecimiento es mucho mayor. A los proyectos ya aprobados se suman dos de los desarrollos cupríferos más importantes de Argentina: El Pachón, con una inversión proyectada de 9.500 millones de dólares, y Vicuña, la iniciativa integrada por Josemaría y Filo del Sol, que prevé desembolsos por 18.000 millones de dólares durante sus primeros diez años de operación.

Si ambas iniciativas obtienen la aprobación definitiva, San Juan podría concentrar inversiones por más de 31.200 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los principales polos mineros de América Latina.

El cobre se transformó en el mineral estrella de esta nueva etapa. La creciente demanda mundial impulsada por la electrificación de la economía, la expansión de las energías renovables y el desarrollo de vehículos eléctricos elevó el interés por nuevos proyectos capaces de abastecer un mercado cada vez más exigente.

Las proyecciones internacionales refuerzan ese escenario. La Agencia Internacional de la Energía advirtió sobre la posibilidad de un déficit global de cobre cercano al 30% para 2035, una situación que abre oportunidades para países con importantes reservas disponibles.

Argentina aparece bien posicionada frente a esa demanda. Según los datos oficiales, el país cuenta con recursos estimados en 117,9 millones de toneladas de cobre y reservas cercanas a los 20 millones de toneladas. Buena parte de ese potencial se concentra precisamente en San Juan.

Proyectos como Los Azules, El Pachón, Altar y Vicuña ubican a la provincia entre las jurisdicciones con mayor capacidad de crecimiento dentro del mercado global del cobre. Además, la llegada de nuevas inversiones podría generar miles de puestos de trabajo y fortalecer una cadena de proveedores vinculada a la minería de gran escala.

Las proyecciones oficiales indican que Argentina podría alcanzar una producción anual de 1,6 millones de toneladas de cobre hacia 2035 y generar exportaciones superiores a los 19.200 millones de dólares por año. Si ese escenario se concreta, San Juan tendrá un rol determinante en el posicionamiento del país como uno de los nuevos actores relevantes del mercado mundial del cobre.