Especialistas del ámbito minero coincidieron en la necesidad de actualizar el Código de Minería para impulsar el desarrollo de las tierras raras en Argentina, durante una reunión informativa de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados, donde se analizaron proyectos de ley destinados a fortalecer el marco regulatorio para estos minerales estratégicos.
La iniciativa busca incorporar formalmente a las tierras raras como minerales de primera categoría dentro del Código de Minería, con el objetivo de otorgar mayor certeza jurídica a las empresas y generar condiciones más favorables para la llegada de inversiones en exploración y desarrollo.
El director nacional de Geología del SEGEMAR, Martín Gozálvez, explicó que las tierras raras son consideradas minerales críticos debido a la combinación de dos factores: su elevada importancia económica y el riesgo de abastecimiento a nivel mundial. En ese sentido, remarcó el dominio que ejerce China, que concentra el 80% del refinamiento y más del 90% de la producción mundial de imanes elaborados con estos minerales.
El funcionario sostuvo que, sin la participación de China, el mercado internacional necesitará incrementar en un 50% la disponibilidad de tierras raras durante la próxima década para cubrir la demanda de la industria de imanes, fundamentales para tecnologías vinculadas a la transición energética.
Respecto del potencial argentino, Gozálvez señaló que actualmente existen depósitos identificados en Salta, Jujuy, Santiago del Estero y San Luis, con recursos estimados en unas 190.000 toneladas. Sin embargo, indicó que estudios de modelado geológico proyectan un potencial de entre 3 y 3,5 millones de toneladas, aunque advirtió que será necesario aumentar significativamente las inversiones en exploración.
Desde el Gobierno nacional, el subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Ricardo Thiem, respaldó la modificación legislativa y propuso aprovechar la reforma para incorporar también al cromo y al grafito como minerales de primera categoría, además de plantear que la nueva normativa tenga vigencia inmediata tras su promulgación.
En representación de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), Leonardo Rodríguez consideró razonable avanzar con una definición expresa dentro del Código de Minería, ya que la ausencia de una referencia específica genera incertidumbre jurídica para las empresas. No obstante, aclaró que la modificación legal, por sí sola, no garantizará nuevas inversiones sin un marco regulatorio estable, competitivo y previsible.
Durante el encuentro también se debatió la relación entre estas reformas y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Los participantes coincidieron en que, si bien el régimen constituye una herramienta importante para atraer capitales, resulta necesario fortalecer la Ley de Inversiones Mineras como instrumento permanente para sostener el desarrollo del sector una vez finalizada la vigencia del RIGI.