Estados Unidos aceleró su estrategia para garantizar el abastecimiento de minerales críticos y reducir su dependencia de China, en un movimiento que podría abrir nuevas oportunidades para la minería argentina. El presidente Donald Trump anunció un paquete de aproximadamente US$ 3.000 millones destinado a proyectos relacionados con materiales considerados estratégicos.
El anuncio se produjo durante un encuentro realizado en Washington con ejecutivos de algunas de las principales compañías mineras del mundo. Entre las empresas participantes estuvieron BHP y Rio Tinto, dos gigantes internacionales que vienen incrementando su presencia en proyectos de cobre y litio en Argentina.
Los recursos anunciados estarán destinados a iniciativas de extracción, procesamiento y producción de minerales críticos. Entre los materiales alcanzados aparecen el litio, cobre, grafito y escandio, utilizados en sectores como defensa, electromovilidad, semiconductores, generación energética e inteligencia artificial.
La estrategia norteamericana tiene como uno de sus principales objetivos disminuir la dependencia de China, país que concentra una parte significativa de la capacidad global de procesamiento y refinación de varios minerales considerados indispensables para las nuevas tecnologías.
Argentina entra en la estrategia de Estados Unidos
El movimiento adquiere especial relevancia para Argentina porque ambos países vienen avanzando en acuerdos relacionados específicamente con el desarrollo de minerales críticos.
Dentro de ese proceso, Estados Unidos se comprometió a trabajar mediante el Export-Import Bank (EXIM) y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) para analizar mecanismos capaces de financiar inversiones estadounidenses en sectores estratégicos argentinos.
En abril, AmCham Argentina y la U.S. Chamber of Commerce también firmaron una declaración conjunta orientada a transformar esos entendimientos en proyectos concretos.
Entre los puntos planteados aparecen el financiamiento, desarrollo de infraestructura, transferencia tecnológica y agregado de valor relacionado principalmente con cobre y litio, dos recursos en los que Argentina cuenta con importantes proyectos en diferentes etapas de desarrollo.
A fines de julio, EXIM actualizó además su esquema de países habilitados y mantuvo a Argentina disponible para operaciones de corto y mediano plazo de hasta siete años, tanto con empresas privadas como con el sector público.
BHP profundiza su apuesta por el cobre argentino
Una de las compañías que participó del encuentro convocado por Trump fue BHP, que ya tiene una participación relevante dentro del desarrollo minero argentino.
La empresa es socia de Lundin Mining en Vicuña, el proyecto que integra los depósitos de cobre, oro y plata de Josemaría y Filo del Sol, en San Juan.
El proyecto recibió recientemente la aprobación para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un programa de desembolsos estimado en US$ 9.737 millones hasta 2031.
Vicuña también alcanzó un acuerdo con el Gobierno de San Juan para adelantar US$ 250 millones destinados a obras de infraestructura, al menos cinco años antes del comienzo previsto de la producción minera.
La estrategia de BHP comenzó además a extenderse hacia Mendoza. La compañía firmó un acuerdo con la canadiense Kobrea Exploration que contempla US$ 3 millones iniciales y al menos otros US$ 5 millones en exploración durante dos años, con el objetivo de buscar cobre dentro del Distrito Minero Malargüe Occidental.
La propia compañía señaló que Argentina representa una región relevante para su estrategia global de crecimiento en cobre debido a su potencial geológico y las posibilidades de desarrollar nuevos proyectos.
Rio Tinto también amplía sus inversiones
Rio Tinto es otro de los gigantes mineros que participaron de la reunión en Washington y que mantiene una presencia creciente en Argentina.
A través de Nuton, su unidad tecnológica, posee el 17,2% de Los Azules, el proyecto de cobre desarrollado por McEwen Copper en San Juan.
En julio también realizó una inversión de US$ 15 millones para adquirir una participación inicial cercana al 5% de Mogotes Metals, compañía que controla el proyecto Filo Sur, ubicado dentro del distrito Vicuña.
La minera aparece además entre las compañías interesadas en adquirir una participación minoritaria en Taca Taca, el proyecto de cobre de First Quantum Minerals en Salta, cuyo desarrollo requeriría una inversión superior a US$ 5.000 millones.
Litio: otro activo estratégico
La presencia de Rio Tinto en Argentina no se limita al cobre. La adquisición de Arcadium Lithium durante 2025 incorporó a su cartera diferentes activos de litio ubicados en Catamarca y Jujuy.
En Salta, además, desarrolla Rincón, el primer proyecto minero aprobado dentro del RIGI, con una inversión prevista cercana a los US$ 2.700 millones.
El interés internacional coloca al cobre y al litio argentinos en una posición estratégica frente a la competencia global por garantizar el suministro de minerales necesarios para la transición energética y las nuevas industrias tecnológicas.
La combinación entre los US$ 3.000 millones anunciados por Estados Unidos, los mecanismos financieros que podrían canalizar EXIM y DFC y la presencia creciente de compañías como BHP y Rio Tinto abre así una nueva ventana para Argentina.
Aunque el paquete anunciado por Trump no implica que esos fondos estén específicamente asignados a proyectos argentinos, el avance de los acuerdos bilaterales y las inversiones ya comprometidas muestran que Argentina comienza a ocupar un lugar relevante en la estrategia internacional para diversificar las cadenas de suministro de minerales críticos y reducir la dependencia de China.