Loma Negra en venta: competencia global por la cementera

La emblemática empresa argentina Loma Negra, líder en la producción y comercialización de cemento en el país, está en proceso de cambiar de manos. El grupo brasileño Camargo Correa, que adquirió la compañía hace casi dos décadas, ha decidido ponerla en el mercado, otorgando un mandato de venta al banco JP Morgan. Esta movida estratégica busca desinvertir en el negocio cementero como parte de una estrategia más amplia del grupo.

En la próxima semana se espera recibir las ofertas de posibles compradores, entre los que destacan empresarios argentinos como Marcelo Mindlin y Daniel Sielecki, quienes se presentan en conjunto para hacer una oferta.

Además, empresas de China y Brasil también están en la contienda por hacerse con la cementera.
La venta de Loma Negra se presenta como la mayor operación en el mercado local en la etapa actual, con estimaciones que sugieren que la transacción podría superar los US$ 700 millones. Esta movida no solo implica un cambio de propiedad, sino que también marca un hito en la industria cementera argentina.

El interés por Loma Negra radica en su posición de liderazgo en el mercado, con una participación cercana al 45%. Fundada en 1926 por Alfredo Fortabat, la empresa ha sido un pilar fundamental en la construcción y el desarrollo del país. Bajo la dirección de Amalita Fortabat, quien tomó las riendas en 1976, la compañía experimentó un crecimiento notable, triplicando su patrimonio en pocos años y convirtiéndose en un referente tanto en la industria como en la economía argentina.

La adquisición de Loma Negra por parte de Camargo Correa en 2005 marcó un punto de inflexión en su historia, aunque ahora el grupo brasileño busca deshacerse de sus activos en el negocio del cemento. Esta decisión se suma a la venta de filiales en Mozambique y Sudáfrica el año pasado, como parte de una estrategia más amplia de reestructuración y concentración en otros sectores.

La competencia por la adquisición de Loma Negra refleja el interés tanto nacional como internacional en esta importante empresa. La asociación entre Mindlin y Sielecki, quienes ya son socios en otros proyectos, presenta una propuesta local sólida, mientras que las empresas extranjeras ofrecen atractivos que incluyen las operaciones cementeras en el mercado brasileño.

La posible adquisición de Loma Negra también tiene implicaciones más allá de los aspectos económicos. La empresa, con casi un siglo de historia, ha sido un símbolo de la industria nacional y un motor crucial para la construcción y el desarrollo del país. Su cambio de manos podría tener repercusiones en términos de empleo, inversiones en infraestructura y el futuro de la industria cementera argentina en su conjunto.

Además, esta operación resalta la dinámica cambiante en el escenario empresarial argentino, donde vemos una combinación de actores locales y extranjeros compitiendo por activos clave. La presencia de empresas chinas y brasileñas en la contienda refleja la creciente influencia de estas potencias económicas en la región, mientras que la asociación entre Mindlin y Sielecki subraya la importancia de la colaboración entre empresarios argentinos para mantener la competitividad en un entorno globalizado. En última instancia, el desenlace de esta negociación no solo determinará el futuro de Loma Negra, sino que también ofrecerá una visión sobre la dirección que está tomando el panorama empresarial argentino en un contexto internacional cada vez más desafiante.

Vaca Muerta, a un paso de las 100.000 fracturas: la década del despegue definitivo

La formación Vaca Muerta atraviesa uno de los momentos más dinámicos de su historia y se encamina a alcanzar un hito simbólico y operativo: las 100.000 etapas de fractura hidráulica acumuladas desde el inicio de su desarrollo masivo. El cierre de 2025 confirmó que la cuenca neuquina ingresó en una fase de madurez industrial, con ritmos sostenidos y una escala comparable a los principales plays shale del mundo.

Cloud y Ciberseguridad en el Nuevo Tablero Energético de Vaca Muerta

La transformación digital del sector energético no solo implica modernizar equipos o mejorar procesos, sino también proteger los datos y sistemas que sostienen toda la operación. En Vaca Muerta, donde la complejidad operativa crece con cada sensor, pozo y ducto conectado a sistemas SCADA y telemetría, la ciberseguridad se ha convertido en un factor crítico para garantizar la continuidad y eficiencia de las operaciones más que nunca.