Río Negro se posiciona como un actor central dentro del nuevo esquema energético argentino, integrando infraestructura, logística y planificación estratégica en un sistema de escala global.
En el norte provincial, el proyecto Duplicar Norte ampliará la capacidad de transporte asociada al GNL y reforzará la logística exportadora, acompañando el crecimiento sostenido de la producción no convencional.
A su vez, el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) consolidará el corredor que conecta la producción neuquina con la terminal marítima rionegrina, fortaleciendo un esquema de salida eficiente y competitivo hacia los mercados internacionales.
El desarrollo de Argentina LNG incorpora una dimensión industrial clave: producción, procesamiento, licuefacción y exportación de gas natural, posicionando a la provincia como plataforma estratégica dentro del comercio energético global.
En esa misma línea, el proyecto SESA – GNL amplía la infraestructura vinculada al complejo exportador, diversificando alternativas de industrialización y ampliando la capacidad operativa.
El recorrido energético culmina en la franja atlántica, donde Punta Colorada y Fuerte Argentino se proyectan como puertas de salida de la energía argentina al mundo.
La infraestructura portuaria se apoya en una ventaja competitiva natural: la profundidad del Golfo San Matías y sus condiciones geográficas permiten operar buques de gran porte, incluso VLCC, sin necesidad de dragado permanente.
Esta condición reduce costos estructurales y ubica a Río Negro con estándares logísticos de escala internacional, comparables a los principales hubs exportadores del mundo.
El escenario actual es resultado de decisiones estratégicas sostenidas. La provincia adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), otorgando previsibilidad fiscal, estabilidad jurídica y reglas claras para proyectos de largo plazo.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó que la provincia tomó la decisión de ser protagonista del desarrollo energético argentino, garantizando condiciones para que las inversiones se traduzcan en empleo y crecimiento.
La estrategia se apoya en la articulación público-privada, el fortalecimiento de proveedores locales y el compromiso con la generación de trabajo rionegrino.
El objetivo es que la expansión energética no solo incremente exportaciones, sino que también consolide un entramado productivo sostenible en el territorio.
Con infraestructura en marcha y planificación a largo plazo, Río Negro deja de ser territorio de tránsito para convertirse en un nodo estratégico donde confluyen producción, logística y decisión política.
El mapa energético ya está en ejecución y posiciona a la provincia como plataforma clave para liderar la exportación de gas y petróleo argentino hacia los mercados globales.