Urbanismo sostenible: el modelo que integra energía solar comunitaria y nuevos desarrollos residenciales

CoopMorteros consolidó un modelo que vincula un parque fotovoltaico comunitario con un barrio residencial y el abastecimiento de instituciones sociales. La iniciativa combina transición energéticay desarrollo urbano.

La cooperativa CoopMorteros presentó un modelo de desarrollo que combina urbanismo sostenible, generación distribuida colectiva e impacto social, integrando su Parque Fotovoltaico Comunitario con el nuevo loteo residencial Puesta del Sol y el abastecimiento energético de instituciones de la comunidad. La iniciativa se consolida como un caso de referencia para la transición energética en Argentina.

El proyecto demuestra cómo el crecimiento urbano puede planificarse junto con la generación de energía renovable. A través de un sistema de cuotas partes, la cooperativa permite que hogares, comercios e industrias accedan a energía solar sin necesidad de instalar paneles fotovoltaicos en sus propias viviendas o establecimientos.

Uno de los principales avances fue la incorporación del sistema al desarrollo inmobiliario Puesta del Sol, un loteo eco-residencial compuesto por 99 parcelas, donde cada lote incluye desde su entrega 10 cuotas partes del Parque Fotovoltaico Comunitario.

Gracias a este esquema, cada familia comienza a generar energía limpia desde el momento en que adquiere el terreno, convirtiéndose automáticamente en prosumidora mediante un sistema comunitario administrado por la cooperativa.

Para potenciar la iniciativa, CoopMorteros trabajó junto a inmobiliarias locales, logrando comercializar la totalidad de los lotes en apenas 40 días, un resultado que evidencia el interés del mercado por proyectos que incorporan criterios de sustentabilidad desde su origen.

El Parque Fotovoltaico Comunitario, proyectado en 2023 y operativo desde 2024, funciona mediante un sistema de participación en el que cada cuota parte otorga el derecho a recibir durante 20 años una porción proporcional de la energía generada.

La energía producida se acredita automáticamente en la factura eléctrica de cada asociado bajo el concepto de energía inyectada, mientras que cada cuota parte posee un rendimiento estimado de 35 kWh mensuales, permitiendo que cualquier usuario con servicio eléctrico pueda acceder a los beneficios de la generación renovable.

"El Parque Fotovoltaico Comunitario nació de una convicción muy simple: la transición energética no puede depender solo de quienes tienen la posibilidad de instalar paneles en su propio techo. Con este modelo, cualquier asociado puede ser parte de la generación renovable", afirmó el gerente general de CoopMorteros, Joaquín González.

La cooperativa también desarrolló CoopTech, una plataforma digital que permite a cada asociado conocer en tiempo real la energía generada por sus cuotas partes, el rendimiento de su inversión y el impacto reflejado en su factura eléctrica, aportando transparencia y trazabilidad al sistema.

El proyecto incorpora además un fuerte componente social. Frente a la reducción de subsidios energéticos nacionales, CoopMorteros destinó parte de la generación del parque solar a 21 instituciones entre clubes, escuelas, centros vecinales y merenderos, contribuyendo a reducir sus costos energéticos y fortalecer su funcionamiento.

"Decidimos ir un paso más allá, incluyendo a instituciones sociales que quedaron afuera de otros esquemas de ayuda. Para una cooperativa como la nuestra, eso no es un gesto aislado: es la forma en que entendemos el desarrollo de nuestra comunidad", sostuvo González.

Con este esquema, la cooperativa demuestra que la transición energética puede convertirse en una herramienta para impulsar el desarrollo urbano, fortalecer el mercado inmobiliario, promover la inclusión energética y generar beneficios económicos y ambientales para toda la comunidad, consolidando un modelo de triple impacto con potencial para replicarse en otras regiones del país.