El Puerto de San Antonio Este continúa incrementando su actividad logística con la llegada del segundo de los doce buques que transportarán los caños destinados a la construcción del San Matías Pipeline, una de las obras estratégicas para conectar el gas de Vaca Muerta con la costa rionegrina.
En ese contexto, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó el movimiento que registra la terminal portuaria y afirmó que la provincia ya forma parte de la transformación energética que atraviesa el país.
"El movimiento en el puerto es impresionante. Esta es la demostración de que Río Negro ya está participando activamente en la transformación energética de la Argentina", sostuvo el mandatario.
La nueva operación comenzó con el arribo del buque Turbo S, procedente de India, que transporta 3.340 caños de 36 pulgadas destinados a la construcción del gasoducto.
Las tareas de descarga ya comenzaron en la terminal portuaria y demandarán aproximadamente seis días. Una vez finalizada la operación, los caños serán almacenados en una nueva playa de acopio desarrollada especialmente para acompañar el crecimiento de la actividad logística vinculada a los grandes proyectos energéticos.
El Turbo S representa el segundo de los doce embarques programados para abastecer de materiales al San Matías Pipeline. Según el cronograma previsto, los próximos buques arribarán de manera escalonada hasta abril del próximo año.
Desde el Gobierno provincial señalaron que la continuidad de estas operaciones consolida al Puerto de San Antonio Este como un nodo logístico estratégico para el desarrollo energético de Río Negro y fortalece su participación en los proyectos vinculados a Vaca Muerta.
Weretilneck remarcó además que cada operación genera un impacto directo sobre la economía regional. "Cada caño o chapa descargada para los grandes proyectos energéticos significa empleo, inversión y la posibilidad de proyectarnos como protagonistas del futuro", afirmó.
Los caños descargados serán utilizados para construir el San Matías Pipeline, un gasoducto que tendrá 472 kilómetros de extensión, un diámetro de 36 pulgadas y capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas por día.
La obra permitirá conectar la producción gasífera de Vaca Muerta con la costa atlántica rionegrina, donde se desarrollan los proyectos de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) previstos en el Golfo San Matías.
El nuevo gasoducto abastecerá las futuras unidades flotantes de licuefacción, consideradas una pieza central para ampliar las exportaciones argentinas de gas hacia los mercados internacionales.
Con la llegada de nuevos embarques y el crecimiento de la infraestructura logística, Río Negro busca consolidarse como uno de los principales polos energéticos del país, complementando el desarrollo productivo de Vaca Muerta con obras destinadas a fortalecer la capacidad exportadora de la región.