El logro fue alcanzado por Wenlen SA, en el marco de una intervención que demandó una coordinación precisa entre ingeniería, logística, control operativo y seguridad, en un contexto de alta exigencia técnica.
Según se informó, el resultado fue posible a partir de un rediseño integral de procesos, orientado a optimizar tiempos, minimizar interrupciones y asegurar la continuidad operativa durante toda la etapa de bombeo.
Un factor central fue el monitoreo y control en tiempo real de la operación, que permitió anticipar desvíos, ajustar parámetros críticos y sostener la eficiencia del sistema durante más de dos días y medio sin detenciones.
Desde la compañía destacaron que la integración de equipos y áreas fue clave para sostener el rendimiento, con una planificación previa exhaustiva y protocolos claros que priorizaron tanto la productividad como la seguridad.
El hito alcanzado no solo representa una mejora en términos de eficiencia operativa, sino que también impacta en la reducción de costos por etapa, un aspecto cada vez más relevante en la competitividad del shale argentino.
Operaciones de este tipo permiten optimizar el uso de equipos de alta complejidad, reducir tiempos muertos y maximizar el aprovechamiento de recursos críticos en yacimiento.
En un contexto donde Vaca Muerta avanza hacia esquemas de desarrollo a escala industrial, la continuidad operativa se vuelve un factor determinante para mejorar indicadores de desempeño y acelerar los tiempos de puesta en producción.
Desde Wenlen señalaron que estos resultados no son producto de acciones aisladas, sino de una estrategia sostenida basada en ingeniería aplicada, innovación tecnológica y mejora continua.
El trabajo coordinado de los equipos en campo fue señalado como uno de los pilares del desempeño alcanzado, con foco permanente en la seguridad operacional y el cumplimiento de estándares internacionales.
Este tipo de hitos refuerza la tendencia hacia operaciones cada vez más integradas, donde la articulación entre personas, procesos y tecnología se traduce en resultados concretos.
A nivel sectorial, la experiencia aporta aprendizajes valiosos que pueden ser replicados en futuros desarrollos, contribuyendo a elevar el estándar general de la industria en la cuenca neuquina.
Con este desempeño, Wenlen consolida su posicionamiento como proveedor de servicios orientado a la eficiencia operativa y a la innovación, en línea con las demandas de una industria que busca escalar producción sin resignar seguridad ni confiabilidad.
El hito de las 64 horas de bombeo continuo se inscribe así en un proceso más amplio de profesionalización del shale argentino, donde la excelencia operativa se convierte en una ventaja competitiva clave.