Central Puerto desembarca en Vaca Muerta: compra Patagonia Energy y entra al negocio del petróleo

Central Puerto adquirió Patagonia Energy y accede a áreas clave en Vaca Muerta. Es su primer paso en Oil & Gas y marca un giro estratégico hacia la diversificación energética de la empresa

La compañía Central Puerto concretó su ingreso formal al sector hidrocarburífero tras adquirir el 100% de Patagonia Energy. La operación marca un punto de inflexión en la estrategia del grupo. Y representa su desembarco directo en Vaca Muerta, una de las principales reservas no convencionales del mundo. Con este movimiento, la firma amplía su alcance más allá de la generación eléctrica. Y se posiciona como un actor integral dentro del sistema energético.

La adquisición incluye las áreas Aguada del Chivato y Aguada Bocarey, ubicadas en la Cuenca Neuquina. Estos bloques cuentan con concesiones de explotación vigentes. Y poseen un alto potencial geológico dentro del desarrollo shale. La superficie total abarca más de 110 kilómetros cuadrados. Se trata de activos estratégicos en una de las zonas más productivas del país. Y representan una plataforma concreta para el crecimiento en Oil & Gas.

El acuerdo se realizó con Patagonia Assets Limited. E implicó la transferencia directa e indirecta del 100% de Patagonia Energy & Resources Ltd (PERL) y su subsidiaria local. Esta estructura permitió a Central Puerto tomar control total de los activos. Y garantizar una operación integrada. La transacción ya fue informada a la Comisión Nacional de Valores. Lo que le otorga carácter formal dentro del mercado.

Este desembarco no es un movimiento aislado, sino parte de una estrategia de diversificación más amplia. En los últimos años, Central Puerto avanzó en distintos sectores vinculados a la energía. Desde generación térmica e hidroeléctrica hasta proyectos renovables. La incorporación de activos hidrocarburíferos amplía ese portfolio. Y fortalece su posicionamiento como plataforma energética integral.

La entrada en Vaca Muerta implica también un cambio en la cadena de valor de la compañía. Hasta ahora, su foco estaba en la generación de electricidad. Con esta operación, suma participación en la producción de recursos primarios. Esto le permite integrar verticalmente su negocio. Y capturar valor en distintas etapas del proceso energético.

El bloque Aguada del Chivato – Aguada Bocarey tiene antecedentes recientes de inversión. Fue adquirido en 2021 por Patagonia Energy a Medanito. Desde entonces, se consolidó como un área con potencial probado. Su ubicación dentro de la cuenca neuquina lo convierte en un activo estratégico. Y en una puerta de entrada relevante para nuevos jugadores.

Desde la compañía destacaron que la operación responde a una visión de largo plazo. La diversificación aparece como un eje central para el crecimiento. En un contexto de transformación energética, la integración de distintas fuentes es clave. Y Vaca Muerta ofrece oportunidades concretas en ese sentido. El objetivo es fortalecer su rol dentro del sistema energético nacional.

Central Puerto es actualmente uno de los principales grupos privados de generación eléctrica en Argentina. Cuenta con una matriz diversificada que incluye energía térmica, hidráulica y renovable. Su ingreso al negocio del petróleo y gas refuerza esa diversidad. Y amplía su capacidad de adaptación a distintos escenarios del mercado.

El movimiento también refleja una tendencia más amplia en el sector. Empresas energéticas buscan expandirse hacia actividades complementarias. La convergencia entre generación, producción y comercialización gana protagonismo. Y redefine el mapa de actores. La entrada de Central Puerto a Vaca Muerta se inscribe en ese proceso.

En términos de impacto, la operación podría impulsar nuevas inversiones en la cuenca neuquina. Y generar sinergias con otras actividades del grupo. Además, refuerza el atractivo de Vaca Muerta como destino de capital. La presencia de nuevos jugadores amplía la competencia. Y dinamiza el desarrollo del sector.

Con esta adquisición, Central Puerto inicia una nueva etapa en su historia. El desafío será consolidarse en un negocio con dinámicas propias. Y aprovechar el potencial de los activos adquiridos. Vaca Muerta, una vez más, suma un protagonista. Y continúa consolidándose como el eje energético de la Argentina.