Vaca Muerta podría sumar 107 mil empleos y llevar las exportaciones de hidrocarburos a US$ 46.700 millones

Deloitte Econosignal proyectó que la expansión del petróleo y el gas podría generar hasta 106.600 empleos adicionales y elevar el aporte del sector al 5,5% del PIB argentino hacia 2035.

El crecimiento de Vaca Muerta podría modificar significativamente la estructura económica y exportadora de la Argentina durante la próxima década. Un informe de Deloitte Econosignal proyectó que la expansión hidrocarburífera podría generar hasta 106.600 nuevos empleos y llevar las exportaciones del sector a USD 46.700 millones anuales hacia 2035.

El estudio, denominado Impacto del sector de Hidrocarburos en Argentina y publicado en agosto de 2026, planteó que el peso del petróleo y el gas sobre el Producto Interno Bruto podría pasar del 3,4% registrado en 2025 al 5,5% en 2035.

Las estimaciones fueron realizadas mediante el modelo de Equilibrio General Computacional de Deloitte. Bajo los escenarios estudiados, el incremento de las inversiones y la producción podría aportar alrededor de 0,14 puntos porcentuales adicionales al crecimiento anual del PIB entre 2026 y 2035.

El principal motor de esa transformación sería la Cuenca Neuquina. Argentina dispone de los segundos mayores recursos no convencionales de gas natural y los cuartos de petróleo a nivel mundial, mientras que las mejoras de productividad y la reducción de costos permitieron acelerar el aprovechamiento de Vaca Muerta.

El informe identificó como uno de los puntos de inflexión el acuerdo firmado entre YPF y Chevron en 2013 para desarrollar Loma Campana. Aquel convenio contempló inicialmente US$ 1.240 millones y marcó el comienzo de la explotación no convencional a gran escala en Neuquén.

En petróleo, la producción argentina alcanzó durante 2025 un promedio cercano a 800 mil barriles diarios, con Vaca Muerta explicando aproximadamente el 62% del total. Se trató del mayor nivel registrado desde fines de la década de 1990.

En un escenario de alto crecimiento, la producción podría superar los 1,5 millones de barriles diarios en 2030 y aproximarse a 1,7 millones hacia 2035. Con esos volúmenes, Argentina podría convertirse en el segundo productor petrolero de América Latina, detrás de Brasil.

El gas natural presenta perspectivas similares. La producción promedió 141 millones de metros cúbicos diarios en 2025, con la Cuenca Neuquina aportando el 72%. Deloitte Econosignal proyectó que podría alcanzar los 227 MMm³/d hacia 2035, con picos cercanos a 260 MMm³/d.

Una parte importante de esa expansión dependerá de los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL). La posibilidad de exportar gas a gran escala permitiría superar las restricciones estacionales del mercado interno y conectar la producción de Vaca Muerta con compradores internacionales.

El crecimiento necesitará además una fuerte ampliación de la infraestructura. Entre los proyectos petroleros aparecen OTASA, Vaca Muerta Oleoducto Norte, Duplicar Plus, Duplicar Norte y Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), este último con una inversión cercana a US$ 3.000 millones y capacidad para habilitar más de 500 mil barriles diarios adicionales de exportación.

En infraestructura gasífera, el informe destacó la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, cuya capacidad está proyectada en 35 millones de metros cúbicos diarios hacia el invierno de 2027. A esto se agregan Southern Energy y Argentina LNG, el proyecto integrado por YPF, ENI y XRG que contempla inversiones acumuladas estimadas en US$ 51.000 millones.

El empleo aparece como otro de los grandes impactos económicos. Hacia fines de 2025, el upstream hidrocarburífero contaba con alrededor de 66 mil trabajadores formales, luego de registrar un crecimiento del 30,3% desde 2010.

Las simulaciones indican que hacia 2035 podrían generarse aproximadamente 87.700 empleos directos e indirectos netos adicionales en un escenario base y hasta 106.600 bajo una expansión más acelerada. El informe también contempla una reasignación laboral desde otras actividades económicas, por lo que diferencia el impacto neto de la creación bruta de puestos de trabajo.

El cambio más significativo podría observarse en el frente exportador. Las ventas externas de hidrocarburos pasarían de aproximadamente US$ 11.000 millones en 2025 a US$ 46.700 millones en 2035, una magnitud que superaría como referencia los USD 35.000 millones exportados por granos y subproductos durante 2025.

El informe concluyó que Vaca Muerta ofrece a la Argentina una oportunidad para convertir al petróleo y al gas en uno de sus principales motores de crecimiento, empleo y generación de divisas. Para alcanzar ese escenario, señaló como condiciones centrales la estabilidad macroeconómica, reglas de largo plazo y la ejecución de la infraestructura necesaria para sostener el aumento de la producción.