El Gobierno nacional aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto Rincón de Aranda, operado por Pampa Energía en Vaca Muerta. La iniciativa contempla una inversión de USD 4.500 millones y se consolida como uno de los desarrollos más relevantes del shale argentino por su escala productiva y potencial exportador.
La aprobación convierte a Rincón de Aranda en el vigésimo proyecto autorizado bajo el RIGI, un régimen diseñado para promover inversiones de gran magnitud en sectores estratégicos de la economía. Según la información oficial, el emprendimiento permitirá generar alrededor de 800 empleos directos y otros 1.000 indirectos durante las distintas etapas de ejecución y operación.
Ubicado en la ventana de petróleo de la Cuenca Neuquina, el bloque posee una superficie de 240 kilómetros cuadrados y actualmente produce unos 27.000 barriles diarios de crudo. El plan de desarrollo prevé incrementar ese volumen hasta alcanzar los 28.000 barriles diarios durante 2026 y llegar a un plateau de 45.000 barriles por día en 2027.
La aprobación del régimen permitirá acelerar el desarrollo del área mediante la perforación de nuevos pozos y la construcción de infraestructura de procesamiento. Entre las obras previstas se destaca una Planta Central de Tratamiento (CPF) con capacidad para procesar hasta 45.000 barriles diarios, pieza clave para acompañar el crecimiento de la producción.
Desde la compañía señalaron que el proyecto representa el principal activo de crecimiento incorporado al portafolio de Pampa Energía desde 2023 y que será uno de los motores de la expansión del shale oil argentino durante los próximos años.
El impacto económico del desarrollo también se reflejará en las exportaciones. Las proyecciones indican que Rincón de Aranda podría generar ventas al exterior por aproximadamente USD 17.000 millones durante sus 30 años de vida útil, con ingresos anuales superiores a USD 1.200 millones una vez alcanzada la etapa de máxima producción.
El crecimiento del bloque estará estrechamente vinculado a la ampliación de la infraestructura de transporte de crudo, especialmente con la futura entrada en operación del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), que permitirá incrementar la capacidad exportadora de la Cuenca Neuquina hacia los mercados internacionales.
Con esta incorporación, el RIGI ya suma 20 proyectos aprobados que representan inversiones cercanas a los USD 46.000 millones, mientras otras 21 iniciativas continúan en evaluación por parte del Gobierno nacional.
La aprobación de Rincón de Aranda refuerza el papel de Vaca Muerta como principal destino de inversiones energéticas del país y consolida a Pampa Energía entre los actores con mayor protagonismo en el desarrollo del petróleo no convencional argentino.