Horacio Marín proyectó una YPF entre las 20 petroleras más grandes del mundo

En una entrevista con La Nación, el presidente y CEO de YPF aseguró que Vaca Muerta, la infraestructura de exportación y el proyecto Argentina LNG pueden transformar la escala de la compañía.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la Argentina podría exportar alrededor de US$ 30.000 millones en petróleo y gas hacia 2031 y sostuvo que la empresa tiene como objetivo ubicarse entre las 20 petroleras más importantes del mundo durante la próxima década. Las definiciones fueron realizadas en una entrevista con La Nación, en la que repasó su plan de gestión, el desarrollo de Vaca Muerta y los principales proyectos de infraestructura energética.

Marín explicó que YPF busca transformarse en una compañía de escala global mediante el crecimiento de la producción no convencional y la construcción de infraestructura para ampliar las exportaciones. Actualmente, la empresa se encuentra lejos de los primeros puestos del ranking internacional, aunque durante su gestión triplicó su valor de mercado, al pasar de aproximadamente US$ 6.000 millones a US$ 18.000 millones.

Uno de los ejes centrales es el Plan 4x4, diseñado para cuadruplicar el valor de la compañía en cuatro años. La estrategia se sostiene en cuatro pilares: acelerar el desarrollo de Vaca Muerta, administrar activamente el portafolio de activos, mejorar la eficiencia operativa y avanzar con el proyecto Argentina LNG.

El CEO destacó que la prioridad de YPF está puesta en los activos más rentables de Vaca Muerta. Según explicó, el costo de extracción en los nuevos desarrollos puede ubicarse entre US$ 3 y US$ 4 por barril, mientras que en algunos campos maduros podía alcanzar valores muy superiores. Esa diferencia llevó a la empresa a desprenderse de áreas menos competitivas y concentrar sus inversiones en el shale neuquino.

Marín también remarcó la importancia de la eficiencia y la incorporación de tecnología. En ese sentido, YPF desarrolló 14 Centros de Inteligencia en Tiempo Real, desde donde se monitorean operaciones de perforación, fractura, refinación, logística, comercialización y ventas en todo el país mediante datos en tiempo real e inteligencia artificial.

Durante la entrevista con La Nación, señaló que el uso de esa información permitió modificar la política comercial de las estaciones de servicio. La empresa redujo un 6% el precio de los combustibles entre la medianoche y las 6, lo que generó un aumento del 42% en el consumo durante ese horario y permitió mejorar la rentabilidad operativa.

El proyecto más ambicioso de la compañía es Argentina LNG, que contempla una inversión estimada en US$ 25.000 millones. La iniciativa prevé producir gas en Vaca Muerta, transportarlo mediante un gasoducto hasta la costa de Río Negro, licuarlo en buques especializados y exportarlo hacia Europa y Asia.

Para avanzar con ese desarrollo, YPF alcanzó acuerdos con la italiana ENI y con XRG, el brazo internacional de la petrolera estatal de Abu Dhabi. Marín sostuvo que la participación de empresas internacionales demuestra que existen condiciones para invertir a largo plazo en la Argentina.

El ejecutivo también destacó el cambio de modelo dentro de la industria, con una mayor cooperación entre compañías que tradicionalmente competían entre sí. Como ejemplo mencionó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, una obra privada que permitirá transportar crudo desde Neuquén hasta la terminal exportadora de Punta Colorada.

Finalmente, Marín afirmó que el crecimiento de Vaca Muerta puede convertir a la energía en una segunda gran fuente de divisas para el país, comparable con el campo. En ese camino, sostuvo que el objetivo no debe medirse únicamente en términos de éxito o fracaso, sino a partir de una búsqueda permanente de superación, eficiencia y generación de valor para YPF y para la economía argentina.