Pampa Energía volvió al mercado de capitales con el objetivo de obtener hasta US$ 300 millones, en momentos en que avanza con grandes proyectos de inversión que, en conjunto, superan los US$ 7.200 millones.
La compañía lanzó una nueva emisión de Obligaciones Negociables (ON) Clase 29, denominadas y pagaderas en dólares en Argentina. La colocación tendrá un monto inicial de hasta US$ 200 millones, con posibilidad de ampliarlo hasta US$ 300 millones.
Los títulos tendrán una tasa fija que será determinada durante la colocación, un plazo de 48 meses y pagos semestrales de intereses. El capital será cancelado íntegramente al vencimiento.
La prioridad para los recursos obtenidos será financiar inversiones en activos físicos vinculados con proyectos productivos y de infraestructura. Entre los destinos aparecen las actividades de petróleo y gas, generación eléctrica y producción de fertilizantes.
Vaca Muerta concentra una de las mayores inversiones
Uno de los principales proyectos detrás de las necesidades de financiamiento es Rincón de Aranda, el desarrollo petrolero que Pampa Energía controla en su totalidad dentro de Vaca Muerta.
El bloque comprende unos 237 kilómetros cuadrados dentro de la ventana de petróleo de la formación no convencional y contempla una inversión total estimada de US$ 4.522 millones hasta 2041.
El plan incluye la perforación y terminación de 259 pozos, además de una planta de tratamiento y acondicionamiento con capacidad para procesar 45.000 barriles diarios de petróleo y 800.000 metros cúbicos diarios de gas.
También se construirán oleoductos, gasoductos, instalaciones para la disposición del agua utilizada durante las fracturas y el resto de la infraestructura necesaria para transportar la producción.
El proyecto obtuvo en julio la aprobación para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La compañía proyecta que la totalidad de la producción vinculada con Rincón de Aranda tenga como destino el mercado internacional y estima generar alrededor de US$ 17.000 millones en exportaciones durante la vida útil del proyecto.
Otros US$ 2.700 millones para producir fertilizantes
El segundo gran desarrollo que explica las necesidades de capital está ubicado en Bahía Blanca, donde la compañía, a través de su filial Fértil Pampa, proyecta construir un complejo destinado a producir urea granulada.
La iniciativa demandará aproximadamente US$ 2.700 millones y también fue incorporada al RIGI como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo.
La futura planta tendrá capacidad para producir 6.000 toneladas diarias de urea granulada, equivalentes a alrededor de 2,1 millones de toneladas por año.
El complejo ocupará unas 80 hectáreas dentro del Polo Industrial de Bahía Blanca e incluirá una planta de amoníaco, dos líneas para producir urea granulada, una desalinizadora, silos de almacenamiento e infraestructura logística para despachar la producción mediante camiones y buques.
El proyecto también permitirá generar una nueva demanda para el gas natural producido en Vaca Muerta, ya que el gas y la electricidad representarán aproximadamente el 70% de los costos de producción de la urea y serán suministrados principalmente por la propia compañía.
La construcción demandaría unos 41 meses, con más de 3.500 empleos directos durante el pico de las obras y alrededor de 300 puestos permanentes una vez que el complejo entre en funcionamiento.
Pampa Energía calcula que el proyecto podría generar un aporte anual cercano a US$ 1.000 millones entre sustitución de importaciones y nuevas exportaciones, con Brasil como uno de los principales mercados externos previstos.
Qué hará con los fondos
Además de financiar inversiones productivas, la documentación correspondiente a las nuevas ON establece otros posibles destinos para el dinero captado.
En segundo lugar aparece la posibilidad de refinanciar pasivos existentes. También se contempla utilizar recursos para capital de trabajo, incluyendo pagos a proveedores, impuestos, remuneraciones y cargas sociales.
Finalmente, los fondos podrán destinarse a aportes de capital, adquisiciones de participaciones o financiamiento de sociedades controladas y vinculadas, siempre que posteriormente sean aplicados a alguno de los destinos permitidos.
La asignación definitiva dependerá del monto conseguido mediante la colocación y de las necesidades financieras que tenga la compañía al momento de utilizar los recursos.
Con inversiones superiores a los US$ 7.200 millones entre Rincón de Aranda y el complejo de fertilizantes, Pampa Energía busca ampliar su escala y conectar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta con nuevos proyectos industriales y exportadores.