Energías renovables en alerta: una nueva resolución podría complicar las inversiones eólicas y solares en Argentina

La Secretaría de Energía aceleró la apertura del mercado eléctrico y permitirá que las centrales térmicas e hidroeléctricas comercialicen hasta el 80% de su generación mediante contratos en 2028. 

El Gobierno nacional avanzó con una nueva modificación del mercado eléctrico argentino mediante la Resolución 293/2026 de la Secretaría de Energía, publicada el 21 de octubre en el Boletín Oficial. La normativa amplía progresivamente las posibilidades de contratación bilateral para centrales térmicas e hidroeléctricas existentes, una decisión que podría modificar las condiciones de competencia y generar nuevos desafíos para las inversiones en energías renovables.

La medida establece que las centrales convencionales alcanzadas por el régimen podrán comercializar con grandes usuarios hasta el 60% de su producción desde abril de 2027 y el 80% a partir de abril de 2028. Además, desde enero de 2029 se eliminarán las restricciones porcentuales, adelantando un año el cronograma previsto originalmente.
El cambio forma parte de la estrategia nacional para profundizar la liberalización del Mercado a Término (MAT), mediante el cual las empresas generadoras pueden celebrar contratos de suministro directamente con grandes consumidores eléctricos.

Sin embargo, la ampliación de la oferta convencional genera inquietud entre desarrolladores de parques eólicos y solares, debido a que deberán competir con centrales que ya se encuentran operativas y cuyas inversiones iniciales podrían estar amortizadas.

El impacto sobre los precios de las energías renovables
Uno de los principales interrogantes está relacionado con el precio de los contratos de suministro eléctrico. Actualmente, las referencias comerciales del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER) se ubican entre los 60 y 70 dólares por megavatio hora, según valores compartidos por fuentes del sector.

La incorporación de una mayor cantidad de energía convencional al mercado contractual podría incrementar la competencia por grandes consumidores y presionar los precios negociados, aunque todavía no existen operaciones confirmadas que permitan determinar la magnitud del impacto.

Desde el sector energético advierten que las centrales convencionales que ya recuperaron parte importante de sus inversiones cuentan con ventajas frente a nuevos proyectos renovables, que necesitan financiar la construcción de sus instalaciones desde cero.

Esta diferencia podría dificultar la firma de contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA), uno de los instrumentos fundamentales para garantizar ingresos futuros y obtener financiamiento destinado a nuevos parques solares y eólicos.

Las grandes industrias tendrán más alternativas de contratación
La normativa también introduce beneficios potenciales para los grandes consumidores de electricidad, que dispondrán de una mayor cantidad de proveedores para negociar condiciones comerciales y reducir su exposición a los precios del mercado spot.

El objetivo del Gobierno es ampliar la competencia entre generadores, incrementar la oferta contractual y permitir que los precios se determinen mediante acuerdos entre compradores y vendedores.

En este escenario, las centrales térmicas e hidroeléctricas existentes podrán ampliar gradualmente sus contratos con grandes usuarios, mientras que determinadas operaciones de abastecimiento con distribuidoras estarán habilitadas para comprometer hasta el 100% de la producción mensual.
La Secretaría de Energía considera que estas modificaciones permitirán desarrollar un mercado más competitivo, con mayor libertad de contratación y nuevas alternativas de abastecimiento para empresas e industrias.

El crecimiento de la demanda será determinante
Uno de los factores centrales para evaluar el futuro de las inversiones renovables será el comportamiento del consumo eléctrico argentino durante los próximos años.
Si la demanda industrial permanece estable, los proyectos nuevos deberán competir por un volumen limitado de contratos con centrales que ya se encuentran operativas. En cambio, una expansión sostenida del consumo podría generar oportunidades para incorporar nueva capacidad de generación.

En ese contexto, las energías renovables conservarían ventajas vinculadas con sus plazos de construcción y la posibilidad de abastecer nuevos desarrollos industriales.
Otro aspecto relevante será la disponibilidad de potencia firme. Las centrales térmicas despachables pueden garantizar energía bajo determinadas condiciones, mientras que los proyectos solares y eólicos sin almacenamiento dependen de la disponibilidad del recurso natural.

Para ofrecer suministro con respaldo, los desarrolladores renovables podrían necesitar incorporar baterías o contratar potencia complementaria, lo que incrementaría sus costos.

Cambios para el ingreso de grandes usuarios al mercado eléctrico
La Resolución 293/2026 también introduce modificaciones administrativas para facilitar la incorporación de nuevos consumidores al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Desde el 1° de diciembre de 2026, los Grandes Usuarios Mayores (GUMA) y los Grandes Usuarios Menores (GUME) podrán tramitar mensualmente su ingreso o cambio de categoría, reemplazando el sistema de ventanas trimestrales vigente hasta ahora.

Las solicitudes serán evaluadas por CAMMESA y posteriormente deberán contar con una autorización expresa de la Secretaría de Energía. Enero de 2027 será el primer mes de aprobación bajo el nuevo procedimiento.

La reforma busca simplificar los trámites administrativos y facilitar la participación de consumidores industriales en el mercado eléctrico, ampliando sus posibilidades de contratar energía directamente con generadores.

Un nuevo escenario para las inversiones energéticas
La apertura del mercado representa una transformación en las condiciones comerciales del sistema eléctrico argentino, con oportunidades para los consumidores y nuevos desafíos para quienes desarrollan proyectos de generación.

Mientras el Gobierno apuesta por una mayor competencia para mejorar las condiciones de contratación, las empresas renovables deberán evaluar cómo sostener la competitividad de sus nuevos proyectos frente a instalaciones convencionales existentes.
El comportamiento de la demanda eléctrica, los precios de los contratos, el acceso al financiamiento y la incorporación de tecnologías de almacenamiento serán factores decisivos para determinar el ritmo de crecimiento de las inversiones eólicas y solares en Argentina durante los próximos años.

 

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