El mercado internacional del petróleo podría ingresar en una nueva etapa de precios más bajos. Citigroup proyectó que el barril de Brent se ubicará entre US$60 y US$65 hacia fines de 2026, impulsado por un incremento de la oferta mundial y la normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
La previsión es seguida de cerca por la industria energética argentina, ya que el Brent constituye la principal referencia para evaluar la rentabilidad de los proyectos de Vaca Muerta y definir nuevas inversiones en exploración y producción.
El cambio de escenario comenzó tras la recuperación de la circulación de buques por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, luego de la reducción de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán.
La normalización de esa ruta permitió aumentar el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico hacia los principales mercados consumidores, incrementando la oferta disponible a nivel internacional.
A este factor se suma una demanda global que continúa creciendo a un ritmo más moderado, lo que genera un mercado con mayor disponibilidad de crudo y ejerce presión bajista sobre las cotizaciones.
Como consecuencia, el Brent perdió cerca del 30% de su valor durante el segundo trimestre, revirtiendo las fuertes subas que había registrado durante el período de mayor incertidumbre geopolítica.
Para Argentina, una caída sostenida del precio internacional podría reducir los márgenes de rentabilidad de algunos desarrollos no convencionales, especialmente en momentos en que las empresas buscan ampliar la producción y acelerar las exportaciones de petróleo.
Por el contrario, valores más elevados del Brent suelen favorecer la ejecución de nuevos proyectos, mejorar los retornos de inversión y fortalecer el ingreso de divisas provenientes del sector energético.
La visión de Citigroup coincide con la de otras entidades financieras internacionales, que también prevén un escenario de mayor oferta de petróleo durante los próximos meses, acompañado por una disminución del riesgo geopolítico.
Sin embargo, el comportamiento del mercado seguirá condicionado por la evolución de la economía mundial, las decisiones de los principales países productores y cualquier cambio en la situación política de Medio Oriente, factores que continúan siendo determinantes para la cotización del crudo.
Mientras tanto, en Vaca Muerta el seguimiento del precio del Brent continúa siendo un indicador clave. Su evolución influirá directamente sobre el ritmo de las inversiones, la expansión de la producción y la capacidad de Argentina para consolidar el crecimiento de sus exportaciones energéticas en los próximos años.