Transportadora de Gas del Sur (TGS) comenzó a avanzar en distintos frentes de su proyecto para procesar los líquidos provenientes del gas de Vaca Muerta y exportarlos desde Bahía Blanca, una iniciativa que demandará alrededor de US$ 3.000 millones y que se convertirá en la mayor inversión de la historia de la compañía.
Las primeras obras ya comenzaron en Puerto Galván, donde se desarrollan tareas de pilotaje, nivelación y relleno de terrenos destinados a los futuros tanques de almacenamiento. Paralelamente, se preparan trabajos en Cerri para la construcción de la planta donde se realizará el fraccionamiento de los productos provenientes de Neuquén.
TGS también adjudicó la provisión de equipos y materiales y la ejecución de las obras, mientras comenzaron trabajos de nivelación en Tratayén, uno de los puntos centrales del proyecto dentro de la cuenca neuquina.
Un sistema de Vaca Muerta hasta Bahía Blanca
El desarrollo estará integrado por cinco grandes componentes que permitirán conectar directamente la producción de Vaca Muerta con las instalaciones industriales y portuarias de Bahía Blanca.
El primer tramo será un gasoducto de captación de aproximadamente 100 kilómetros, encargado de transportar las corrientes de gas desde las áreas productoras hasta Tratayén.
En ese complejo se ampliará la capacidad existente para recuperar propano, butano y gasolina natural. Una vez separados esos componentes, el gas restante podrá ser acondicionado para ingresar a los sistemas troncales de transporte.
Desde Tratayén comenzará otro de los componentes centrales de la iniciativa: un poliducto de aproximadamente 577 kilómetros hasta Bahía Blanca.
Por esa infraestructura viajará la mezcla de líquidos recuperados en Vaca Muerta hasta la nueva planta de fraccionamiento. Allí los diferentes componentes serán separados para posteriormente trasladarlos hasta los tanques de almacenamiento y las instalaciones portuarias de carga.
Exportaciones por más de US$ 1.200 millones anuales
La compañía estima que la nueva infraestructura permitirá triplicar sus exportaciones de líquidos y generar ventas externas superiores a los US$ 1.200 millones por año.
El desarrollo también contempla la construcción de lo que TGS proyecta como la mayor terminal de exportación de propano y butano de Sudamérica, reforzando el papel de Bahía Blanca como plataforma de salida para la producción energética argentina.
El proyecto no solamente apunta al mercado internacional. También busca resolver uno de los desafíos derivados del crecimiento acelerado de la producción de petróleo en Vaca Muerta.
Junto con el crudo se obtiene gas asociado, que necesita infraestructura suficiente para ser captado, tratado y transportado. Si esa capacidad no crece al mismo ritmo que la producción, puede transformarse en una limitación para continuar aumentando la extracción de petróleo.
Más capacidad para procesar el gas de Vaca Muerta
Actualmente, las instalaciones de Tratayén ya permiten acondicionar gas y recuperar gasolina. Con las nuevas obras se incorporará también la extracción de propano y butano, productos con valor comercial y potencial exportador.
La infraestructura fue diseñada además con posibilidades de expansión. En Tratayén quedará disponible espacio para incorporar nuevas unidades de procesamiento, mientras que Puerto Galván podrá aumentar posteriormente su capacidad de almacenamiento.
La compañía incluso analiza la posibilidad de comenzar una segunda etapa de expansión mientras todavía se encuentre en construcción la primera, dependiendo del crecimiento de la producción de Vaca Muerta y de la demanda de sus clientes.
El objetivo es que el complejo tenga capacidad para acompañar nuevos incrementos productivos sin necesidad de modificar completamente la ingeniería inicial.
El proyecto apunta a comenzar a operar en 2030
El horizonte establecido para la puesta en funcionamiento del sistema es 2030. Hasta entonces deberán coordinarse simultáneamente obras industriales en Neuquén y Bahía Blanca, el tendido de cientos de kilómetros de ductos y el desarrollo de nueva infraestructura portuaria.
Para Bahía Blanca, la inversión implicará nuevas demandas durante la etapa de construcción y posteriormente requerirá servicios vinculados con la operación, mantenimiento, almacenamiento y exportación de los líquidos.
Al mismo tiempo, TGS avanza con otra infraestructura estratégica vinculada con Vaca Muerta: la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, que busca incorporar otros 14 millones de metros cúbicos diarios de capacidad.
Esos trabajos tienen como fecha prevista de finalización el 30 de abril de 2027, antes del próximo invierno. Ambos proyectos forman parte de una ampliación de infraestructura destinada a acompañar el aumento de la producción neuquina y generar nuevas alternativas para colocar la energía de Vaca Muerta tanto en el mercado interno como en el internacional.