El banco BBVA Argentina anunció su objetivo de movilizar más de 3.000 millones de dólares en financiamiento sostenible para 2026, una meta que busca consolidar el crecimiento de las inversiones vinculadas a proyectos ambientales y de desarrollo inclusivo en el país.
El anuncio se realizó durante la primera Cumbre de Sostenibilidad organizada por la entidad en la Torre BBVA en la ciudad de Buenos Aires, un encuentro que reunió a más de 450 ejecutivos y líderes empresariales, tanto de manera presencial como a través de transmisión por streaming.
El evento, que se desarrolló bajo el lema “Transformando el futuro sostenible”, convocó a referentes del sector energético, financiero y corporativo para debatir los desafíos que plantea la transición hacia una economía baja en carbono.
Durante la apertura, Hernán Jordan, Director de Banca Empresas e Instituciones de BBVA, explicó que en 2025 la entidad había alcanzado US$ 2.000 millones en financiamiento sostenible, de los cuales el 70% se destinó a proyectos climáticos y el 30% restante a iniciativas de crecimiento inclusivo.
La nueva meta para 2026 implica casi duplicar ese volumen de financiamiento, reforzando el compromiso del banco con la transición hacia modelos productivos más sostenibles.
La primera sesión del encuentro fue moderada por Toni Ballabriga, Global Head of Sustainability Intelligence & Advocacy de BBVA, quien planteó que la sostenibilidad dejó de ser un concepto aspiracional para transformarse en un factor estratégico para la competitividad de las empresas.
En ese contexto, Marina Andrés, Head of Advisory GTB Global de BBVA, señaló que el sistema financiero debe actuar como motor de cambio a partir de tres ejes centrales: movilizar capital, acompañar estratégicamente a los clientes y escalar la transición hacia nuevos modelos productivos.
Por su parte, Sebastián Bigoritto, Director Ejecutivo del CEADS, destacó que la sostenibilidad ya forma parte de la estructura de gobernanza corporativa de muchas compañías.
Según explicó, integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza dentro de la estrategia empresarial se convirtió en una necesidad concreta para la competitividad en los mercados globales.
En la misma línea, Jvan Gaffuri, Head of Service Innovation and Development Sustainability Benchmarking Services de S&P, señaló que las empresas latinoamericanas muestran un desempeño superior al promedio global en materia de integración de estrategias ESG.
El segundo panel del encuentro estuvo enfocado en experiencias concretas del sector privado y fue moderado por Jaime Marín Otero, Global Head de Sostenibilidad Commercial & Retail de BBVA.
Durante ese espacio, Manuel Ron, presidente de BIO 4, sostuvo que la reducción de emisiones también impacta positivamente en la rentabilidad empresarial, al reducir costos y mejorar la eficiencia de los procesos productivos.
Por su parte, Sofía María Wullich, responsable de Sostenibilidad de Lartirigoyen, presentó resultados vinculados a la economía circular y destacó que la empresa logró recuperar el 89% de las silobolsas utilizadas en sus operaciones.
En el panel también participó Augusto Buda, miembro del Directorio de Essential Energy Holding, quien destacó la necesidad de diversificar la matriz energética y advirtió que depender exclusivamente del petróleo resulta insostenible en el largo plazo.
Según indicó, América Latina tiene potencial para transformarse en un proveedor clave de energía para Europa, lo que abre nuevas oportunidades para el sector productivo de la región.
El tercer bloque del encuentro se centró en el rol del sector privado en la transición energética y fue moderado por Gonzalo Martínez Cereijo, Country Coverage & Sustainability Managing Director de BBVA en Argentina.
En ese panel, Gustavo Castagnino, Director de Asuntos Corporativos de Genneia, proyectó que la compañía cerrará el año con 1,7 gigavatios de capacidad instalada en energías renovables, consolidando su crecimiento en el sector.
A su vez, Juan Giglio, CFO de PCR, señaló que su empresa ya destina más del 50% de sus inversiones a energías renovables, una tendencia que continuará profundizándose en los próximos años.
También participó Marina Iribarne, Gerente de Relaciones Institucionales y Sustentabilidad de YPF Luz, quien remarcó que uno de los principales desafíos es acompañar a las empresas que recién comienzan a desarrollar estrategias de sostenibilidad.
Según explicó, muchas compañías aún no cuentan con áreas especializadas, por lo que el acompañamiento del sistema financiero resulta clave para impulsar la transición.
Las conclusiones del encuentro estuvieron a cargo de Verónica Incera, Directora de Banca Corporativa e Inversión de BBVA en Argentina, quien subrayó que la sostenibilidad dejó de ser un concepto teórico para convertirse en un factor central de competitividad empresarial.
“La sostenibilidad no es una moda ni un aspiracional del futuro. Es un tema de negocio y un factor de competitividad”, concluyó.