Mercomar refuerza su estrategia logística para proyectos solares y eólicos en Sudamérica

La logística se consolida como un factor estratégico en el desarrollo de proyectos de energía renovable en el Cono Sur. En un contexto de iniciativas cada vez más grandes, complejas y exigentes, la planificación logística dejó de ser un servicio accesorio para convertirse en una pieza central de la arquitectura operativa de los proyectos solares y eólicos.

Con ese enfoque, Mercomar, compañía del Robinson Group, viene fortaleciendo su posicionamiento regional a través de un modelo que integra ingeniería, cumplimiento documental y visibilidad end-to-end, orientado a reducir riesgos y acelerar los tiempos de ejecución de los desarrollos renovables.

El escenario proyectado hacia 2026 anticipa un aumento sostenido de la demanda logística, pero también una mayor presión sobre el cumplimiento operativo. Cada nuevo megavatio instalado requiere una cadena logística sólida, flexible y profesionalizada, capaz de acompañar cronogramas ajustados y componentes de alta criticidad.

En ese marco, Mercomar trabaja bajo el concepto de que la logística óptima se diseña desde las etapas iniciales del proyecto. Esto implica integrarse tempranamente a la ingeniería, coordinar con las áreas de compras y obra, y anticipar hitos clave para evitar desfasajes que impacten en montaje, uso de grúas o penalidades contractuales.

La compañía ofrece soluciones integrales que abarcan freight forwarding internacional, Project Cargo, chartering marítimo y aéreo, ingeniería de rutas, permisos y escoltas, izajes especializados, planificación de acopios y gestión aduanera completa, con un fuerte foco en cargas sobredimensionadas, pesadas o sensibles a plazos.

Más allá del abanico de servicios, el diferencial está en la combinación entre planificación técnica y ejecución en campo, con entregas sincronizadas al ritmo real de obra. El modelo de operación “site-ready” permite que los equipos lleguen al lugar de montaje con validaciones previas de peso, embalaje, secuencia de descarga y rutas alternativas ya definidas.

La experiencia regional en el movimiento de componentes críticos, como transformadores de gran porte y equipamiento de alto valor, exige no solo transporte especializado, sino también una ingeniería de ruta detallada, coordinación de permisos y maniobras seguras con izajes adecuados.

En mercados como Argentina y países vecinos, los desafíos se intensifican por la infraestructura vial limitada para cargas especiales, los tiempos de frontera, la congestión portuaria y la disponibilidad de patios logísticos aptos. Frente a este escenario, la anticipación y el diseño de rutas resilientes se vuelven claves para sostener la continuidad operativa.

La estrategia de Mercomar apunta a identificar y mitigar riesgos desde el inicio, contemplando variabilidad de itinerarios internacionales, permisos impredecibles, congestión, disponibilidad de recursos críticos y posibles demoras documentales, mediante buffers diseñados por hito y no de manera genérica.

La incorporación de tecnología es otro eje central del modelo operativo. La compañía trabaja con sistemas de track & trace por hitos, repositorios documentales únicos por proyecto y KPIs que permiten monitorear cumplimiento, causas de desvíos y desempeño de la última milla.

Esta visibilidad integral permite tomar decisiones tempranas ante posibles desviaciones, evitando que una demora logística se traduzca en una paralización de obra o en sobrecostos no previstos.

Con este enfoque, Mercomar busca consolidarse como un socio estratégico para el desarrollo de energías renovables en Sudamérica, aportando previsibilidad, eficiencia y soluciones logísticas alineadas con la nueva escala y complejidad de los proyectos solares y eólicos de la región.

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.