La decisión quedó formalizada mediante la Resolución 2059/2025 y se enmarca en el programa de desinversión del Estado en activos operados por ENARSA y NASA, con el objetivo de atraer capital privado, mejorar la eficiencia operativa y reforzar la inversión en infraestructura energética.
Según el detalle oficial, Central Puerto S.A. resultó preadjudicataria de la central Piedra del Águila, una de las mayores del país, por un total de US$245 millones, consolidando su posición como uno de los principales jugadores del mercado eléctrico argentino.
En tanto, el complejo hidroeléctrico El Chocón fue asignado a un consorcio encabezado por BML Inversora y MSU Energy, con una oferta superior a los US$235 millones, en una de las operaciones más relevantes del proceso.
Por su parte, las centrales Alicurá y Cerros Colorados quedaron en manos de Edison Inversiones y del Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos, respectivamente, completando el esquema de preadjudicaciones en la región.
Las cuatro represas están ubicadas sobre los ríos Limay y Neuquén y cumplen un rol clave en la generación eléctrica del país, además de aportar regulación hídrica y soporte al sistema energético nacional.
El acto de firma de los contratos de concesión y transferencia accionaria está previsto para el próximo 22 de diciembre en la ciudad de Cipolletti, Río Negro, y quedará sujeto a la adjudicación definitiva que será publicada posteriormente en el Boletín Oficial.
Desde el Gobierno nacional destacan que la operación representa una señal concreta hacia el mercado, en un contexto de búsqueda de inversiones de largo plazo para el sector energético y de fortalecimiento del rol del capital privado.
Con esta preadjudicación, el Ejecutivo avanza en uno de los procesos de privatización más relevantes del año, con impacto directo en la matriz energética, la región del Comahue y el negocio eléctrico argentino.