Argentina se consolida como uno de los países con mayor potencial para abastecer la creciente demanda mundial de minerales críticos, aunque todavía enfrenta importantes desafíos para transformar esa riqueza geológica en producción. Así lo señala un informe elaborado por el Foro Económico Mundial junto con McKinsey & Company, que ubica al país entre los actores estratégicos para la transición energética global.
El estudio destaca que Argentina concentra 4,4 millones de toneladas de reservas de litio, equivalentes al 12% del total mundial, además de 17,1 millones de toneladas de cobre, cerca del 2% de las reservas globales. Sin embargo, advierte que existe una marcada diferencia entre esos recursos y el nivel de explotación actual.
Durante 2024, la producción argentina alcanzó unas 14.000 toneladas de litio, mientras que la extracción de cobre continúa siendo muy reducida. Además, la minería representó apenas el 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI), según los últimos datos analizados por el informe, correspondientes a 2021.
El documento también menciona al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una de las herramientas impulsadas por el Gobierno nacional para acelerar el desarrollo del sector y generar condiciones más favorables para atraer inversiones de largo plazo.
La demanda mundial impulsa nuevos proyectos
El Foro sostiene que la creciente electrificación de la economía, la expansión de las energías renovables y el desarrollo de infraestructura digital impulsarán una fuerte demanda de minerales críticos durante las próximas décadas.
En el caso del cobre, las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE) indican que, con la cartera actual de proyectos, la oferta mundial podría ubicarse 25% por debajo de la demanda hacia 2035, generando un escenario favorable para nuevos desarrollos.
Sin embargo, el informe recuerda que poner en marcha una mina de cobre puede demandar más de 15 años, debido a los elevados costos de exploración, los procesos regulatorios y las inversiones necesarias para desarrollar la infraestructura asociada.
América Latina gana protagonismo
En este contexto, América Latina aparece como una región estratégica para abastecer al mercado global. Actualmente concentra cerca del 40% de la producción mundial de cobre y alrededor del 30% de la producción de litio.
Argentina y Chile reúnen aproximadamente el 40% de las reservas globales de litio, mientras que Chile y Perú concentran cerca del 30% de las reservas de cobre, consolidando a la región como uno de los principales polos mineros del mundo.
No obstante, el Foro advierte que la mayor parte de las exportaciones latinoamericanas continúa basada en materias primas. Según datos de la OCDE incluidos en el informe, el 62% de las exportaciones de minerales críticos corresponde a productos sin procesar y solo el 38% incorpora algún nivel de industrialización.
Por ese motivo, plantea la necesidad de desarrollar nuevas capacidades regionales vinculadas al procesamiento de minerales, la manufactura y el fortalecimiento de proveedores especializados.
Infraestructura y logística, entre los principales desafíos
El estudio identifica seis factores fundamentales para que América Latina logre capturar una mayor parte del valor agregado de la minería: infraestructura, innovación tecnológica, financiamiento, políticas públicas, impacto social y formación de talento especializado.
En el caso argentino, uno de los principales desafíos continúa siendo la infraestructura logística necesaria para conectar las zonas mineras con los mercados internacionales.
Como ejemplo, el informe destaca el Corredor Bioceánico de Capricornio, una iniciativa destinada a vincular el sur de Brasil con el norte de Chile, facilitando la salida de la producción minera argentina hacia los puertos del Pacífico.
Entre las obras consideradas prioritarias figura la finalización del último tramo de la Ruta Nacional 51, en Salta, que permitirá mejorar la conexión de los proyectos de litio y cobre con los puertos chilenos y reducir significativamente los tiempos y costos de exportación.
Según las estimaciones del Foro Económico Mundial, una integración logística eficiente podría disminuir entre 30% y 40% los costos de transporte, reducir hasta 15 días los tiempos de envío y generar ahorros de entre US$ 800 y US$ 1.000 por contenedor.
Una oportunidad para desarrollar toda la cadena de valor
El informe concluye que ningún país latinoamericano reúne por sí solo todos los recursos, capacidades industriales y tecnológicas necesarios para liderar la nueva economía de los minerales críticos.
Por ese motivo, propone avanzar hacia una mayor integración regional, aprovechando las fortalezas de cada país: el litio de Argentina y Bolivia, el cobre de Chile y Perú, las tierras raras y la capacidad industrial de Brasil, y la experiencia manufacturera de México.
En ese escenario, Argentina aparece con una oportunidad histórica para transformar sus recursos minerales en desarrollo económico, siempre que logre acelerar las inversiones, mejorar la infraestructura y consolidar cadenas de valor que permitan agregar valor a la producción antes de exportarla.