La ciudad de Crespo avanza con un proyecto para instalar la que será la primera planta de biogás de Entre Ríos, una iniciativa que busca aprovechar los residuos generados por la actividad agropecuaria de la región para producir energía renovable y biofertilizantes.
El emprendimiento fue presentado como Ñande Zukunft I Crespo, de Dosbio, y contempla la utilización de guano de gallina, cama de pollo y estiércol, entre otros recursos provenientes de las cadenas avícola, porcina y vacuna.
El proyecto se instalará en un predio de 32,76 hectáreas, ubicado junto al Parque Industrial de Crespo, sobre calle Juan Manuel de Rosas y con acceso a pocos metros de la Ruta Nacional 12. La superficie permitirá distribuir los equipos e instalaciones y gestionar tanto la biomasa como los digeridos producidos.
Uno de los aspectos centrales es el esquema financiero. La iniciativa cuenta con una carta de intención de garantía de financiamiento por 190 millones de euros, proveniente de Alemania a través de su agencia de garantía al financiamiento a la exportación Euler Hermes.
En materia laboral, las estimaciones contemplan la generación de 84 puestos de trabajo directos y aproximadamente 150 empleos indirectos, además de la necesidad de incorporar mano de obra especializada para las diferentes etapas del emprendimiento.
El intendente de Crespo, Marcelo Cerutti, destacó la posibilidad de integrar producción, generación energética y tratamiento ambiental. “Estamos dando un paso más en esta articulación entre lo privado y lo público, para trabajar en conjunto en beneficio del productor y de los ciudadanos”, señaló.
Cerutti remarcó que la iniciativa apunta a desarrollar un modelo de economía circular, mediante el cual los residuos de las producciones avícola, porcina y vacuna podrán convertirse en energía renovable y biofertilizantes.
Desde la empresa, Juan Khouri, representante de Bioenergía Virch S.A., sostuvo que los estudios de factibilidad permitieron identificar un importante potencial para el desarrollo del proyecto. “Vimos que Entre Ríos representa un yacimiento bioenergético muy importante en término de gas”, afirmó.
La propuesta busca modificar también la consideración de los residuos agropecuarios. El guano de gallina y los efluentes generados por establecimientos porcinos y lácteos pasarán a ser utilizados como recursos energéticos dentro del proceso industrial.
El modelo toma como referencia experiencias desarrolladas en Alemania y apunta a conformar una biorrefinería capaz de producir biocombustibles, biofertilizantes y dióxido de carbono para las industrias alimenticias.
Para la etapa de generación se contempla la instalación de 24 biodigestores. Los estudios técnicos comenzarán en la próxima etapa y tendrán un plazo estimado de seis meses para su finalización.
Crespo funcionará como el núcleo para captar biomasa de la Costa del Paraná, mientras paralelamente se realizan gestiones para instalar una segunda planta en Entre Ríos, sobre el margen de la Costa del Uruguay. El objetivo es contar con dos centros de generación integrados dentro de un mismo proyecto.
“Ya tenemos el terreno en Crespo. Ahora seguimos sumando productores con sus recursos para ser socios de un proyecto industrial”, explicó Khouri. La incorporación de productores será uno de los aspectos necesarios para garantizar el abastecimiento de biomasa.
El proyecto también busca avanzar dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al cual adhirió Entre Ríos. Desde el gobierno provincial señalaron que la iniciativa podría convertirse en el primer proyecto del régimen nacional dentro de la provincia.
El Concejo Deliberante de Crespo aprobó por unanimidad la autorización excepcional de uso del suelo para la instalación de la planta de biogás, biometano y biofertilizantes a favor de Bioenergía Virch S.A.
La autorización quedó condicionada a la obtención de las correspondientes aptitudes y licencias de impacto ambiental. La compañía deberá además ejecutar a su cargo las obras de adecuación y mejoramiento de los accesos sobre calle Juan Manuel de Rosas y cumplir con las normas municipales de seguridad, edificación y estándares técnicos.
Con el terreno definido y el permiso de uso de suelo aprobado, el proyecto avanzará ahora con los estudios necesarios para determinar su desarrollo definitivo. La iniciativa apunta a convertir los residuos de una de las principales regiones agropecuarias de Entre Ríos en biogás, biometano, biofertilizantes y otros productos de valor agregado.