La minería argentina exige estándares altos y apuesta a generar 200.000 nuevos empleos

Referentes del sector minero destacaron que la industria ofrece grandes oportunidades para la producción nacional, pero advirtieron que el crecimiento requerirá más capacitación y reglas estables a largo plazo.

La minería argentina atraviesa un momento de grandes expectativas impulsado por los proyectos de cobre, litio, oro y minerales estratégicos que avanzan en distintas provincias del país.

Sin embargo, los referentes del sector sostienen que el crecimiento deberá estar acompañado por altos estándares técnicos, estabilidad regulatoria y una fuerte formación de recursos humanos para aprovechar plenamente las oportunidades que se presentan.

Durante el 2° Congreso Productivo para el Desarrollo, el vicepresidente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN), Matías Baglietto, afirmó que la minería es una actividad compleja que requiere experiencia, conocimiento y un fuerte compromiso con la calidad.

En ese sentido, destacó que se trata de una industria con exigencias técnicas muy elevadas y remarcó que las empresas interesadas en participar deben adaptarse a los estándares internacionales que exige el sector.

“La minería no necesita paracaidismo”, sostuvo Baglietto al explicar que el ingreso a la actividad demanda preparación, certificaciones y cumplimiento de estrictas normas de seguridad y calidad.

El dirigente consideró que existe un creciente interés de empresas argentinas por incorporarse a la cadena de valor minera, especialmente ante el potencial de expansión que muestran los proyectos en distintas provincias.

Además, remarcó que uno de los grandes beneficios del crecimiento minero será el fortalecimiento de la industria nacional mediante la sustitución de importaciones.

Como ejemplo, recordó que Argentina importa actualmente importantes volúmenes de cobre y hierro que podrían ser abastecidos por desarrollos locales si se concretan las inversiones previstas para los próximos años.

Baglietto explicó que la oportunidad para las empresas nacionales no pasa únicamente por vender directamente a las compañías mineras, sino por integrarse a toda la cadena de proveedores que participa en los proyectos.

A su entender, la clave estará en lograr una inserción inteligente dentro de los distintos niveles de contratación y servicios que demanda la actividad.

Otro de los aspectos analizados fue la necesidad de mantener reglas claras y previsibilidad para atraer inversiones de largo plazo.

El vicepresidente de CAPMIN recordó que los proyectos mineros suelen requerir décadas entre la exploración, la construcción, el inicio de producción y la recuperación de las inversiones, por lo que la estabilidad jurídica resulta fundamental para los inversores.

También advirtió que uno de los principales desafíos será la formación de mano de obra especializada para acompañar el crecimiento de la actividad.

Según señaló, la industria necesitará una importante cantidad de soldadores, técnicos, mecánicos, ingenieros y profesionales vinculados a actividades productivas e industriales.

En ese contexto, sostuvo que el país debe fortalecer la educación técnica y promover carreras vinculadas a la producción para evitar que la falta de personal calificado limite el desarrollo futuro de los proyectos.

Las estimaciones del sector indican que la minería podría generar alrededor de 200.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos años, siempre que se concreten las inversiones previstas y se logre desarrollar una cadena de valor competitiva.

La información surge de las declaraciones realizadas por Matías Baglietto, vicepresidente de CAPMIN, durante el 2° Congreso Productivo para el Desarrollo, donde analizó los desafíos y oportunidades que enfrenta la minería argentina en su nueva etapa de crecimiento.