Los Azules acelera su desarrollo y proyecta una inversión superior a US$ 3.500 millones

McEwen Copper avanza con Los Azules en San Juan y proyecta una inversión superior a US$ 3.500 millones. El proyecto apunta a producir 148.000 toneladas anuales de cobre durante 22 años.

El proyecto Los Azules, uno de los principales desarrollos de cobre previstos en Argentina, avanza hacia su decisión final de inversión con una inversión total que podría superar los USD 3.500 millones, según detalló Michael Meding, director general de McEwen Copper y gerente general del proyecto.

Durante un encuentro dedicado a analizar las perspectivas de la energía y la minería, Meding destacó el escenario que atraviesa el cobre y sostuvo que Argentina tiene una oportunidad para convertirse en un actor relevante frente al déficit mundial que se proyecta para las próximas décadas.

Los Azules integra el grupo de grandes proyectos cupríferos argentinos junto con MARA, Josemaría, El Pachón y Taca Taca. El desarrollo de McEwen Copper obtuvo su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

“Nosotros somos uno de esos Top 10, obtuvimos el RIGI con una inversión estimada de 2.700 millones de dólares y en la factibilidad se revisó hacia arriba con mayor producción hasta 3.200 millones de dólares”, explicó Meding.

A esa cifra se sumaría la infraestructura energética necesaria para el proyecto. “Si se incluye la línea eléctrica serían otros 350 millones, es decir, más de 3.500 millones de dólares en total”, precisó.

Actualmente, la compañía trabaja en la ingeniería necesaria para alcanzar la decisión final de inversión y avanza con tareas tempranas relacionadas con la línea eléctrica, los caminos y la adquisición del campamento que será utilizado durante la construcción.
La estimación inicial contempla una vida útil de 22 años, con una producción promedio de aproximadamente 148.000 toneladas de cobre por año.

Durante los primeros cinco años, la producción podría alcanzar unas 205.000 toneladas anuales, incrementando considerablemente el volumen durante la primera etapa de explotación.

Uno de los factores que fortalecen las perspectivas del proyecto es la evolución internacional del precio del cobre. Meding señaló que el estudio de factibilidad utilizó un valor de US$ 4,35 por libra, mientras que actualmente el metal se encuentra considerablemente por encima de esa referencia.

El ejecutivo también puso el foco en las perspectivas de largo plazo. Según explicó, la industria proyecta un déficit mundial de aproximadamente 10 millones de toneladas anuales de cobre hacia 2040.

Frente a ese escenario, sostuvo que los cinco grandes proyectos argentinos actualmente en desarrollo podrían cubrir alrededor del 15% de esa brecha, otorgándole al país una posición relevante dentro del futuro mercado internacional.

El financiamiento será otro de los puntos determinantes. McEwen Copper ya concretó un puente financiero de US$ 240 millones y acumuló alrededor de US$ 690 millones de financiamiento durante los últimos cinco años.

Para la siguiente etapa, la empresa analiza estructurar un paquete de aproximadamente US$ 4.500 millones, que contemple la inversión del proyecto, capital de trabajo, márgenes y pagos de intereses.

“Contratamos a Société Générale para que nos ayude en la estructura de este paquete de endeudamiento”, explicó Meding. La intención es conformar un grupo de entre cinco y ocho bancos que aporte alrededor de US$ 2.400 millones.

En paralelo, la compañía deberá conseguir unos US$ 1.600 millones de capital propio, por lo que mantiene conversaciones con actuales y potenciales nuevos socios.

La infraestructura aparece como uno de los principales desafíos. Los Azules se encuentra entre los 3.200 y 3.600 metros sobre el nivel del mar, por lo que será necesario desarrollar caminos capaces de soportar un intenso movimiento durante la construcción.
Meding estimó que durante esa etapa podrían circular alrededor de 100 camiones diarios hacia el proyecto, mientras que el período de construcción demandaría aproximadamente 33 meses.

La disponibilidad energética también representa un desafío. El ejecutivo advirtió sobre la necesidad de coordinar los tiempos de los proyectos mineros con la incorporación de nueva generación eléctrica para garantizar el abastecimiento requerido.

La cadena de proveedores constituye otro de los ejes del desarrollo. Meding destacó la evolución de las empresas sanjuaninas que participaron de las campañas de perforación y señaló que algunas consiguieron alcanzar estándares internacionales de calidad y costos en pocos meses.

Los Azules realizó más de 120.000 metros de perforaciones para avanzar en la definición y confirmación de sus recursos, un proceso que requirió contratar empresas locales e incorporar maquinaria.

El proyecto también plantea un cambio en los perfiles laborales que demandará la minería. McEwen Copper apunta a incorporar trabajadores familiarizados con automatización, inteligencia artificial, machine learning y nuevas tecnologías.

“Vamos a necesitar menos gente que una mina tradicional, pero con un perfil distinto y una productividad más alta”, señaló Meding, quien explicó que la compañía ya trabaja en capacitación vinculada con herramientas de inteligencia artificial.

Finalmente, el ejecutivo consideró que el desarrollo del cobre podría modificar significativamente la estructura exportadora argentina. Según planteó, la minería podría alcanzar unos US$ 10.000 millones de exportaciones durante este año y tiene margen para crecer considerablemente.

“Solo el sector del cobre puede representar lo mismo que el campo para Argentina”, afirmó Meding, al destacar el potencial de los proyectos que buscan entrar en producción durante los próximos años.