Mendoza apuesta por las renovables y proyecta US$ 160 millones en obras para ampliar su red eléctrica

El crecimiento de la energía solar y los nuevos proyectos renovables exige mayor capacidad de transporte. Mendoza avanza con obras eléctricas y analiza financiamiento para acompañar nuevas inversiones.

El crecimiento de las energías renovables se convirtió en uno de los principales motores para ampliar y modernizar la infraestructura eléctrica de Mendoza. Durante el Mendoza Energy Summit 2026, referentes del sector analizaron las obras necesarias para incorporar nueva generación solar y otras tecnologías al sistema.

Representantes de Transener, Distrocuyo y FOPIATZAD coincidieron en que Argentina dispone de importantes recursos renovables, pero enfrenta restricciones en las redes necesarias para transportar esa electricidad hasta los centros de consumo.

El transporte eléctrico aparece así como uno de los principales condicionantes para la incorporación de nuevos parques. Una mayor capacidad de generación no necesariamente puede traducirse en más energía disponible si las líneas y estaciones transformadoras no cuentan con margen suficiente.

Uno de los ejemplos presentados durante el encuentro fue la línea Cruz de Piedra-Gran Mendoza, una infraestructura de doble terna de 220 kV que fue puesta en servicio en agosto de 2024 después de permanecer postergada durante décadas.

Edgardo Fonoli, director general de Distrocuyo, relacionó directamente esa ampliación con el desarrollo posterior de 755 MW de energía solar en Mendoza. Los proyectos comenzaron a construirse menos de un año después de la habilitación de la infraestructura de transmisión.

El caso fue utilizado para mostrar la importancia de ejecutar las redes antes de que lleguen las inversiones en generación. Mientras un parque solar puede desarrollarse en plazos relativamente cortos, las grandes obras de transporte eléctrico necesitan varios años de planificación, financiamiento y construcción.

En este contexto, Mendoza tiene en ejecución o próximas a comenzar obras eléctricas por alrededor de USD 160 millones, destinadas a reforzar diferentes sectores del sistema provincial.

Entre ellas se encuentra la Estación Transformadora Valle de Uco, con una inversión de USD 36 millones y un avance informado del 20%. También está prevista la Estación Transformadora Mendoza Norte, que permitirá acompañar nuevas demandas productivas.

Otra de las iniciativas contempla la construcción de la Estación Transformadora San Rafael y su conexión con General Roca, dentro de la estrategia destinada a ampliar la capacidad y confiabilidad del sistema mendocino.

La expansión renovable también plantea el desafío de administrar una generación variable. En ese escenario, las baterías y los sistemas de almacenamiento aparecen como herramientas para mejorar la utilización de la infraestructura y acompañar la incorporación de energía solar y otras fuentes.

Los especialistas señalaron que estas tecnologías pueden aportar flexibilidad y mejorar la operación, aunque no sustituyen la necesidad de construir nuevas líneas. Automatismos, almacenamiento y ampliaciones de transmisión deberán avanzar de manera complementaria.

La discusión también alcanzó a la electromovilidad, que sumará nuevos consumos eléctricos distribuidos entre viviendas, empresas, estaciones de carga y otros puntos. A futuro, tecnologías como vehicle to grid permitirían incluso que los vehículos eléctricos puedan devolver energía a la red.

En paralelo, FOPIATZAD dispone de herramientas para financiar iniciativas privadas de infraestructura energética. El esquema contempla créditos de hasta USD 4 millones y cobertura de hasta el 80% de cada proyecto, luego de una evaluación técnica y financiera.

Entre las iniciativas renovables analizadas se encuentra un pequeño aprovechamiento hidroeléctrico sobre el canal del Río Diamante, con una potencia prevista de aproximadamente 0,5 MW y un plazo estimado de ejecución de 12 meses. El proyecto podría beneficiar a unas 400 familias.

El Mendoza Energy Summit dejó así a las energías renovables en el centro del debate sobre el futuro de la red eléctrica. Con 755 MW solares vinculados a la nueva capacidad habilitada y un paquete de USD 160 millones en infraestructura, el desafío será continuar ampliando el transporte para que nuevos proyectos puedan conectarse al sistema.