El cobre abre oportunidades para las pymes: cada proyecto podría generar hasta 7.000 empleos

Cada proyecto de cobre podría demandar hasta 7.000 trabajadores durante su construcción. La minería busca ampliar proveedores nacionales y requiere nuevas obras de infraestructura y logística.

El desarrollo de los grandes proyectos de cobre en Argentina podría generar una fuerte demanda de trabajadores, bienes y servicios durante los próximos años y abrir nuevas oportunidades para pequeñas y medianas empresas de diferentes provincias.

El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, estimó que cada emprendimiento cuprífero podría necesitar entre 6.000 y 7.000 trabajadores durante su etapa de construcción.

Las cifras fueron planteadas durante la Ronda de Negocios RIGI realizada en Rosario, donde participaron representantes de 43 empresas relacionadas con minería, energía e infraestructura, junto con potenciales proveedores nacionales.

Seis grandes proyectos de cobre

Desde CAEM destacaron que Argentina cuenta con seis proyectos de cobre de clase mundial en condiciones de avanzar hacia su desarrollo, una cartera que podría abrir una nueva etapa de inversiones para la minería nacional.

El impacto no quedaría limitado a las compañías mineras. La construcción de los emprendimientos demandará campamentos, caminos, estructuras metálicas, transporte, gastronomía, alojamiento, mantenimiento y diferentes servicios especializados.

Entre los sectores que podrían captar parte de esa demanda aparecen la metalmecánica, construcción, industria química, logística, transporte y servicios técnicos.

Si bien determinados equipos de alta especialización deberán ser importados, desde la cámara consideran que existe margen para incrementar la participación de fabricantes y proveedores argentinos.

El antecedente del litio

Uno de los ejemplos utilizados para dimensionar el potencial de integración de empresas nacionales fue el crecimiento de la industria del litio.

Según Cacciola, actualmente más del 70% de las compras realizadas por las compañías de litio se efectúan dentro de Argentina.

Para CAEM, ese nivel de participación demuestra que existe capacidad industrial para abastecer parte de los requerimientos de grandes operaciones mineras y representa un antecedente para la futura expansión del cobre.

El desafío será preparar a las pymes para cumplir con los requisitos técnicos, operativos, ambientales y de calidad exigidos por proyectos de mayor escala.

Rutas, trenes y logística, entre los desafíos

El crecimiento de la minería también requerirá inversiones paralelas en infraestructura. Desde CAEM advirtieron que la construcción de los proyectos deberá avanzar conjuntamente con las obras necesarias para transportar equipos, insumos y producción.

Entre las principales necesidades aparecen rutas, conexiones ferroviarias y servicios logísticos, considerados determinantes para mejorar la competitividad de los emprendimientos.

La magnitud de los futuros proyectos de cobre obligará además a desarrollar cadenas de abastecimiento capaces de responder a grandes volúmenes de demanda durante las etapas de construcción y posteriormente durante la operación.

Oportunidades para proveedores de todo el país

Otro de los objetivos será lograr que el impacto económico llegue inicialmente a las comunidades cercanas a los proyectos y posteriormente se extienda hacia proveedores ubicados en otras provincias.

La estrategia plantea una integración entre las regiones mineras y los principales polos industriales del país, permitiendo que empresas alejadas geográficamente de los yacimientos puedan incorporarse a la cadena de valor.

En ese escenario, las pymes deberán avanzar en certificaciones, estándares de calidad y capacitación de personal para competir por contratos con las compañías mineras.

Desde CAEM señalaron que ya existe un creciente interés de empresas por conocer los requisitos necesarios para convertirse en proveedoras de la actividad.

Con proyectos que podrían requerir hasta 7.000 trabajadores cada uno durante su construcción, la expansión del cobre aparece como una oportunidad para extender el impacto de las inversiones hacia otras actividades productivas. El desafío será acompañar ese crecimiento con infraestructura, capacitación y una mayor participación de proveedores argentinos.

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