El crecimiento de la minería de San Juan comenzó a despertar un mayor interés entre empresas e instituciones de Suecia, que buscan ampliar su participación en una provincia con importantes proyectos de cobre, oro y otros minerales.
El embajador sueco en Argentina, Torsten Ericsson, destacó que el país europeo profundizó su presencia a través de la Iniciativa Minera Sueca, que llegó a San Juan acompañada por una delegación empresarial y representantes de organismos vinculados con promoción, financiamiento, cooperación e investigación.
“Existe un gran interés por el desarrollo minero en Argentina y creo que San Juan ocupa un lugar central”, sostuvo Ericsson al analizar las posibilidades de cooperación entre ambos países.
El diplomático explicó que algunas inversiones mineras de gran escala y proyectos que ingresan en nuevas etapas de desarrollo incrementaron el atractivo de San Juan para compañías especializadas en tecnología y servicios.
Suecia cuenta con una extensa tradición minera y desarrolló capacidades vinculadas con automatización, electrificación, sustentabilidad y operación de yacimientos en condiciones climáticas exigentes.
Ese conocimiento aparece como una de las áreas que el país europeo busca compartir con Argentina, aunque Ericsson advirtió que las soluciones utilizadas en Suecia no pueden trasladarse automáticamente a los proyectos locales.
Uno de los ejemplos es la gestión del agua. Mientras las principales regiones mineras suecas no enfrentan las mismas condiciones de escasez presentes en algunas zonas argentinas, ambos países comparten otros desafíos relacionados con la ubicación de los proyectos lejos de los grandes centros urbanos.
La necesidad de contar con trabajadores capacitados, infraestructura eléctrica, telecomunicaciones y servicios aparece entre los puntos comunes que acompañan el desarrollo de proyectos mineros de gran escala.
En materia tecnológica, compañías suecas como Epiroc, ABB y Sandvik cuentan con soluciones que ya se utilizan en operaciones mineras internacionales y podrían encontrar nuevas oportunidades frente a la expansión de la actividad argentina.
Ericsson consideró que el crecimiento de la minería mundial estará impulsado, entre otros factores, por la transición energética y el avance de la inteligencia artificial, que incrementarán la necesidad de determinados minerales.
En ese escenario, destacó particularmente al cobre y al litio, vinculados con la electrificación, las redes eléctricas, las baterías y otras tecnologías necesarias para el nuevo sistema energético.
La transformación tecnológica también tendrá impacto sobre el empleo. Ericsson explicó que la automatización permite actualmente operar determinados sectores de minas subterráneas desde instalaciones ubicadas en superficie o incluso de manera remota.
Esto modifica los perfiles laborales demandados por la industria y aumenta la necesidad de capacitación técnica y formación de capital humano para operar equipos, software y sistemas de control cada vez más sofisticados.
Para Suecia, esa combinación de recursos minerales y necesidad de incorporar nuevas tecnologías abre un espacio de cooperación con Argentina y especialmente con provincias como San Juan, donde se concentran algunos de los principales proyectos de expansión minera del país.
La presencia de una delegación sueca más amplia que en anteriores visitas refleja ese interés por acercar empresas, organismos de financiamiento e instituciones de investigación a una industria que podría demandar tecnología, automatización, infraestructura y trabajadores especializados durante los próximos años.