Vestas: "El RIGI puede acelerar la llegada de inversiones extranjeras para las energías renovables"

Andrés Gismondi, aseguró que el RIGI mejora las condiciones para atraer capital internacional y destacó que el potencial eólico del país puede convertirse en uno de los principales motores de la transición energética.

FUENTE: Forbes

La industria eólica argentina atraviesa una etapa de consolidación tras más de una década de crecimiento sostenido y comienza a prepararse para una nueva fase de inversiones impulsada por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Así lo afirmó Andrés Gismondi, country manager de Vestas Argentina, quien aseguró que el nuevo marco regulatorio puede acelerar la llegada de capitales extranjeros destinados al desarrollo de proyectos de energías renovables.

El ejecutivo destacó que Argentina logró construir una verdadera historia de éxito en materia de generación eólica durante los últimos 10 a 15 años. Según explicó, el país pasó de tener como objetivo diversificar su matriz energética a consolidar una industria que hoy genera empleo, inversiones y desarrollo para numerosas economías regionales.

"Argentina ha vivido una historia de éxito en los últimos 10 a 15 años. Pasamos de una ambición inicial de diversificar la matriz energética a convertir a la energía eólica en una parte fundamental de la generación regional", sostuvo.

Gismondi explicó que el impacto económico de la actividad se desarrolla en dos etapas. Durante la construcción de los parques eólicos se produce un fuerte movimiento de empleo vinculado a las obras civiles y eléctricas, mientras que posteriormente comienza una etapa de operación y mantenimiento que demanda técnicos altamente capacitados durante los más de 20 años de vida útil de cada proyecto.

Como ejemplo, mencionó el centro de servicios que Vestas posee en Bahía Blanca, desde donde coordina gran parte de las operaciones nacionales junto a una red de proveedores distribuidos en distintas provincias.

Actualmente, la compañía supera los 3.000 megavatios (MW) de capacidad instalada en operación y otros 640 MW en construcción, alcanzando una participación superior al 50% del mercado argentino de tecnología eólica.

A pesar del crecimiento registrado durante la última década, el directivo advirtió que el principal desafío para continuar expandiendo la generación renovable pasa por ampliar la infraestructura de transporte eléctrico.

"Lo que es Vaca Muerta para el shale, es el recurso eólico para nuestra industria en Argentina. Tenemos recursos naturales fantásticos y sería poco inteligente no aprovecharlos", afirmó.

En ese sentido, señaló que la prioridad debe estar puesta en desarrollar nuevas líneas de transmisión que permitan evacuar la energía generada, antes que avanzar en proyectos offshore, cuyo costo resulta considerablemente superior.

Según explicó, existen zonas cercanas a los principales centros de consumo, como el sur de la provincia de Buenos Aires y la región centro del país, que cuentan con recursos eólicos de excelente calidad y podrían abastecer al sistema eléctrico con inversiones relativamente rápidas.

Respecto al nuevo escenario regulatorio, Gismondi destacó especialmente el papel que puede desempeñar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.

"El RIGI es una excelente noticia porque da certezas adicionales al inversor, especialmente en lo que respecta a la entrada y salida de capitales, que históricamente fue el principal limitante para los actores internacionales", señaló.

Para el ejecutivo, el nuevo régimen permitirá atraer nuevos jugadores internacionales y facilitar inversiones vinculadas tanto a la generación eléctrica como a sectores estratégicos como la minería, que demandan energía renovable, competitiva y disponible en plazos reducidos.

Incluso indicó que dentro del sector se analiza la posibilidad de incorporar los proyectos eólicos a un esquema ampliado de beneficios, conocido como "Super RIGI", con el objetivo de equiparar las condiciones locales con los estándares internacionales y fortalecer la competitividad de las inversiones.

Gismondi consideró que el desarrollo de las energías renovables deberá apoyarse en tres pilares fundamentales: seguridad energética, costos competitivos y sostenibilidad ambiental. En ese marco, sostuvo que la energía eólica cuenta con una ventaja adicional frente a otras tecnologías, ya que permite incorporar grandes volúmenes de generación en plazos de uno a dos años.

Las definiciones del country manager de Vestas fueron realizadas durante una entrevista concedida a Forbes Argentina, en la que analizó el presente de la industria eólica, el impacto del RIGI sobre las futuras inversiones y las oportunidades que ofrece Argentina para consolidarse como uno de los principales mercados de energías renovables de la región.