Mindlin acelera su estrategia: energía, shale y nuevos negocios bajo la lupa de Wall Street

Con inversiones en Vaca Muerta, expansión de gasoductos y apuestas industriales, el mercado proyecta subas en las acciones de Pampa, TGS y Loma Negra, según datos recopilados por Bloomberg.

Marcelo Mindlin volvió a mover sus fichas en el tablero empresarial y financiero, combinando expansión en el sector energético, nuevos negocios industriales y reposicionamiento accionario en un contexto de mayor apertura económica.

El foco principal está puesto en Pampa Energía, uno de los jugadores más relevantes del sistema energético argentino, que acelera su apuesta en Vaca Muerta con el desarrollo del bloque Rincón de Aranda.

La compañía presentó un proyecto bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) por 4.500 millones de dólares, con el objetivo de escalar su producción desde los actuales 20.000 barriles diarios hasta 45.000 hacia 2027.

Este movimiento refuerza el giro estratégico de Pampa hacia el petróleo no convencional, en línea con la creciente centralidad de Vaca Muerta en el mapa energético global.

En paralelo, la empresa analiza diversificarse con un proyecto de urea en Bahía Blanca, una inversión estimada en 1.500 millones de dólares que podría ser financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo.

Transportadora de Gas del Sur (TGS), controlada por Pampa, también avanza con un plan de expansión clave: una inversión de 780 millones de dólares para ampliar la capacidad de transporte de gas.

El proyecto sumará 26 millones de metros cúbicos diarios adicionales hacia 2027, consolidando la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento del gas de Vaca Muerta.

Además, TGS evalúa una iniciativa de 3.000 millones de dólares para industrializar y exportar líquidos de gas natural, lo que abriría una nueva línea de negocio con alto potencial.

En el plano financiero, Wall Street mantiene una visión mayormente positiva sobre las compañías del grupo, pese a caídas recientes en sus cotizaciones.

Para Pampa Energía, la mayoría de los analistas recomienda comprar, con un precio objetivo cercano a los 114 dólares por ADR, según datos recopilados por Bloomberg, lo que implica un importante potencial de suba.

En TGS, las recomendaciones también son mayoritariamente positivas, con un target en torno a los 39 dólares, mientras que en Loma Negra —la cementera en la que Mindlin tomó control indirecto— el mercado proyecta una recuperación gradual.

La incursión en Loma Negra marca una diversificación hacia el sector de la construcción, que atraviesa un contexto más desafiante pero con expectativas de mejora asociadas a la reactivación de obras de infraestructura.

El último movimiento relevante fue la venta de acciones de Pampa Energía por parte de Mindlin por casi 6 millones de dólares, interpretada por el mercado como una decisión táctica más que estructural.

En conjunto, la estrategia del empresario refleja una apuesta integral: capturar el crecimiento del shale, expandir la infraestructura energética y posicionarse en negocios industriales vinculados al nuevo ciclo económico.

Para los inversores, el desempeño de estas compañías seguirá atado a variables clave como el precio internacional del petróleo, la estabilidad macroeconómica y la consolidación del marco regulatorio en Argentina.