Para ejecutar las tareas offshore, la compañía desplegará dos embarcaciones de gran porte: el Skandi Hera y el Skandi Patagonia, buques diseñados para operaciones complejas en alta mar y con antecedentes en proyectos de infraestructura petrolera a nivel global.
La elección de DOF responde a su trayectoria en servicios marítimos especializados, particularmente en instalaciones submarinas, anclajes y soporte a plataformas en aguas profundas, segmentos donde la precisión operativa y la confiabilidad técnica son determinantes.
El Skandi Hera pertenece a la categoría AHTS (Anchor Handling Tug Supply), buques especializados en manejo de anclas, remolque y apoyo logístico a estructuras offshore. Construido en 2013, posee una eslora cercana a los 94 metros y una potencia que le permite intervenir en maniobras de gran exigencia.
Entre sus características técnicas se destaca una fuerza de tiro superior a las 300 toneladas, además de sistemas de posicionamiento dinámico que aseguran estabilidad durante operaciones delicadas como el fondeo y ajuste de monoboyas en mar abierto.
Estas capacidades lo convierten en una pieza central para el posicionamiento y anclaje de las estructuras flotantes que permitirán la carga directa de crudo en buques tanque de gran porte.
Por su parte, el Skandi Patagonia es un buque multipropósito con perfil submarino, diseñado para tareas de buceo, inspección, soporte técnico y trabajos bajo el nivel del mar. Fue construido en el año 2000 y combina funciones de remolque con equipamiento especializado.
Cuenta con campana de buceo, grúas de alta capacidad y sistemas de posicionamiento dinámico, además de una eslora superior a los 93 metros y capacidad para alojar a casi 60 personas, lo que lo habilita para campañas prolongadas.
Mientras el Skandi Hera se enfocará en el manejo de anclajes y remolques, el Skandi Patagonia aportará soporte técnico, inspección submarina y asistencia durante el montaje, conformando un esquema integrado que busca reducir riesgos y optimizar tiempos.
La instalación de monoboyas es una etapa crítica para habilitar la exportación directa de petróleo, ya que permite cargar crudo en buques de gran escala sin necesidad de infraestructura portuaria convencional, mejorando costos logísticos y competitividad.
Para DOF, el contrato representa además una consolidación de su presencia en Sudamérica y una ampliación de su cartera en proyectos energéticos estratégicos, mientras que para el VMOS implica sumar un socio con experiencia global en operaciones offshore de alta complejidad.
Con estos “gigantes noruegos” en operación, el proyecto VMOS avanza hacia una fase decisiva que apunta a fortalecer la infraestructura exportadora y a potenciar el desarrollo del shale argentino en los mercados internacionales.