La posición fue expuesta en una carta enviada al diario LA NACION, en la que el empresario explicó el contexto de la compulsa, defendió la actuación de Tenaris y amplió el debate hacia el modelo de inserción internacional de la Argentina y la protección de sus cadenas de valor estratégicas.
Rocca precisó que la licitación correspondió a SESA, una empresa privada, para la provisión de 137.000 toneladas de tubos de acero de 36 pulgadas con recubrimiento anticorrosivo, destinados a un proyecto clave para la exportación de gas natural licuado desde la cuenca neuquina hacia la costa rionegrina.
Según detalló, Tenaris presentó una oferta de 2.090 dólares por tonelada, un valor alineado con los precios vigentes en Estados Unidos y Europa y consistente con los costos operativos directos e indirectos de producir en la Argentina.
El empresario explicó que, al conocer la existencia de una propuesta más baja de origen indio, la compañía ofreció reducir su precio en un 24% para igualar esa oferta, aun cuando la operación no resultara rentable, con el objetivo de preservar la continuidad industrial de largo plazo en el país.
Pese a esa mejora, SESA decidió adjudicar la obra al proveedor extranjero, lo que implicó para Tenaris la pérdida de un contrato equivalente a cerca del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura.
Rocca contextualizó el episodio dentro de un escenario global complejo para la industria siderúrgica, caracterizado por una fuerte sobrecapacidad, impulsada principalmente por políticas de exportación agresivas de algunos países asiáticos que, según sostuvo, no operan bajo reglas de mercado.
Frente a este fenómeno, señaló que las principales economías occidentales aplican medidas defensivas para proteger sectores estratégicos. Citó el caso de Estados Unidos, con aranceles del 50% al acero importado, Europa con salvaguardas similares, y políticas análogas en México, Canadá, Brasil e incluso la propia India.
En ese marco, advirtió que el cierre de esos grandes mercados está desviando excedentes de acero a precios de dumping hacia países más abiertos, entre ellos la Argentina, lo que genera una presión adicional sobre la producción local.
Rocca remarcó que el Grupo Techint apoya la apertura económica, pero subrayó que la forma de integrarse al comercio mundial es determinante. “Defender a la industria frente a la competencia desleal es clave para alentar la inversión en sectores donde la Argentina tiene ventajas competitivas como energía, minería y agroindustria”, planteó.
En ese sentido, valoró los avances macroeconómicos de la actual gestión nacional, como la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la reducción del riesgo país, y afirmó que el grupo acompañó ese proceso con inversiones crecientes.
Detalló que Techint invirtió 1.400 millones de dólares en 2024, 1.600 millones en 2025 y tiene comprometidos otros 2.400 millones para 2026, actualmente en ejecución, como señal de confianza en el rumbo económico.
Finalmente, Rocca sostuvo que construir industrias competitivas requiere tiempo, conocimiento, recursos humanos calificados, innovación y compromiso sostenido, y aseguró que el Grupo Techint continuará apostando por el desarrollo industrial argentino, como lo viene haciendo desde hace ocho décadas.