La decisión apunta directamente a consolidar el crecimiento de la compañía en Vaca Muerta, mediante la adquisición de derechos de exploración y explotación, participaciones en concesiones y acuerdos vinculados al desarrollo de hidrocarburos no convencionales.
El mandato aprobado por los accionistas establece que las potenciales adquisiciones deberán concentrarse en cuencas donde Vista ya opera, ratificando que la Argentina seguirá siendo el eje central de su estrategia de crecimiento.
La expansión no se financiará únicamente con capital propio. La asamblea autorizó de manera explícita a la compañía y a sus subsidiarias a tomar deuda financiera de distinto tipo para costear total o parcialmente las compras que se concreten.
Además del endeudamiento, Vista quedó habilitada a incrementar su capital social mediante la emisión de nuevas acciones Serie A por hasta un 15% del total en circulación, incluso con la posibilidad de excluir el derecho de suscripción preferente.
“Estamos entrando en una nueva etapa de crecimiento que llevará a Vista a una escala superior”, había señalado Miguel Galuccio al presentar el Plan Estratégico 2026-2028, en un contexto global de demanda energética sostenida.
La apuesta por crecer vía adquisiciones tiene un antecedente clave en 2025, cuando Vista compró el 100% de Petronas E&P Argentina, operación valuada en más de US$ 1.300 millones que incluyó el 50% del área La Amarga Chica.
Ese movimiento posicionó a la compañía como la mayor productora independiente de petróleo del país y fortaleció su presencia en uno de los bloques más productivos de la formación neuquina.
Los resultados operativos acompañan la estrategia. En el tercer trimestre de 2025, la producción total alcanzó los 126.800 barriles equivalentes por día, con un crecimiento interanual del 74%, impulsado principalmente por el aumento del crudo no convencional.
En paralelo, el EBITDA ajustado trepó a US$ 472 millones, un 52% más que un año atrás, mientras que el lifting cost se redujo a US$ 4,4 por barril equivalente, consolidando a Vista entre los productores de menor costo.
La flexibilidad financiera aprobada incluye desde créditos con garantías hasta la emisión de pagarés y fideicomisos bajo distintas legislaciones, lo que le permitirá reaccionar con rapidez ante oportunidades de mercado.
Este nuevo paquete de autorizaciones amplía resoluciones previas de 2025 y sugiere que la empresa identifica una ventana de oportunidades concreta en un mercado energético local que se mantuvo activo en fusiones y adquisiciones.
De cara al período 2026-2028, Vista prevé generar un flujo de caja libre de US$ 1.500 millones anuales y ejecutar inversiones por más de US$ 4.500 millones en Vaca Muerta para elevar su producción a 180.000 boe/d en 2028.
Con este esquema, la petrolera apunta a consolidarse como uno de los grandes exportadores de la Cuenca Neuquina, con ingresos proyectados por US$ 8.000 millones en los próximos tres años y un EBITDA ajustado que podría alcanzar los US$ 2.800 millones hacia 2028.
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