La medida quedó plasmada en el Decreto 59/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, y modifica el esquema de retenciones aplicable a la producción convencional de crudo.
El nuevo marco establece retenciones del 0% cuando el precio internacional del barril Brent sea igual o inferior a los US$ 65, una alícuota máxima del 8% cuando el valor alcance o supere los US$ 80, y un esquema móvil para los precios intermedios.
Con esta actualización, se amplía de manera significativa el rango de precios en el que la exportación de petróleo convencional puede realizarse sin pagar derechos de exportación o con una carga fiscal reducida.
La decisión nacional se apoya en un proceso que tuvo como protagonista a la provincia del Neuquén, que desde 2025 viene impulsando medidas para sostener la actividad en campos maduros.
En noviembre pasado, el gobernador Rolando Figueroa firmó con autoridades nacionales un acta acuerdo que anticipó la instrumentación de este alivio fiscal a nivel país.
“Es una decisión que acompaña el esfuerzo que venimos realizando desde Neuquén para el sostenimiento de esta actividad”, había señalado el mandatario al momento de rubricar el entendimiento.
En el plano provincial, Neuquén fue más allá y avanzó con incentivos propios para el segmento convencional, en un contexto marcado por el envejecimiento natural de los reservorios y el aumento de los costos operativos.
En septiembre de 2025 se conformó la Mesa del Programa de Reactivación Hidrocarburífera Convencional, un ámbito de trabajo conjunto entre el Estado provincial, empresas y sindicatos del sector.
Ese programa incluyó la liberación del pago de Ingresos Brutos para la actividad convencional y una reducción de tres puntos porcentuales en la alícuota de regalías, que pasó del 15% al 12%.
Según los considerandos del decreto nacional, distintas provincias productoras ya habían avanzado en reducciones de regalías, reconversión de concesiones y alivios fiscales para mitigar el declino de las áreas maduras.
La nueva normativa busca complementar esos esfuerzos y equilibrar el esquema de incentivos frente al auge del petróleo no convencional de Vaca Muerta.
El objetivo de fondo es preservar producción, empleo y actividad económica en regiones donde el crudo convencional sigue siendo un componente relevante de la matriz hidrocarburífera.
Con este esquema, el Gobierno apuesta a mejorar la competitividad del petróleo convencional en un escenario de precios internacionales volátiles y creciente protagonismo del shale.
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