“Préstamo del año”: el oleoducto de US$ 2.000 millones que acelera la salida exportadora de Vaca Muerta

Después de años de restricciones para acceder al financiamiento internacional, la Argentina volvió a quedar bajo el radar de los grandes bancos globales. El préstamo sindicado por US$ 2.000 millones que financia el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) fue distinguido como Préstamo del Año por publicaciones financieras internacionales especializadas.

El reconocimiento fue otorgado por LatinFinance, Global Banking & Markets y Project Finance International (PFI), que destacaron la operación como el mayor crédito comercial para infraestructura privada en la historia del país y uno de los cinco más relevantes del sector oil & gas en América Latina.

El financiamiento, cerrado en julio de 2025, permitió cubrir cerca del 70% del capital necesario para la obra, mientras que el 30% restante fue aportado por las compañías que integran el consorcio VMOS, creado específicamente para ejecutar el proyecto.

La transacción fue liderada por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, con la participación de un total de 14 bancos e inversores institucionales internacionales.

Más allá del monto, los evaluadores subrayaron que la operación marcó la reapertura del mercado internacional de project finance para la Argentina, cerrado desde 2019, en un contexto de fuerte escepticismo hacia el riesgo país.

En el fallo, las publicaciones señalaron que durante décadas el país produjo petróleo, pero que su aspiración de convertirse en un exportador relevante estuvo limitada por la falta de infraestructura, el escaso acceso al crédito y la volatilidad macroeconómica.

Ese escenario comenzó a revertirse con la combinación de producción récord en Vaca Muerta y una decisión estratégica de ampliar la capacidad de evacuación de crudo hacia el Atlántico, condición indispensable para escalar las exportaciones.

El préstamo tiene un plazo de cinco años y paga una tasa variable referenciada en SOFR más 5,5%, un costo considerado competitivo para un proyecto de infraestructura energética en un país emergente con historial de restricciones cambiarias.

Uno de los puntos más valorados fue la estructura contractual del financiamiento, basada en acuerdos de transporte del tipo “ship or pay”, que aseguran ingresos estables y previsibles para repagar la deuda, reduciendo el riesgo para los prestamistas.

Además, el esquema se apoyó en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que permitió diseñar un flujo de fondos protegido, con cuentas offshore vinculadas a ingresos por exportaciones y menor exposición a controles de capital.

VMOS S.A. está integrada por YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol como socios Clase A, junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) como socio Clase B.

La construcción del oleoducto está a cargo del consorcio Techint–SACDE y se desarrolla en paralelo a otras grandes obras vinculadas a la infraestructura exportadora del shale argentino.

El ducto conectará Allen, en Río Negro, con la terminal marítima de Punta Colorada e incluirá plantas compresoras, una playa de almacenamiento y facilidades portuarias para la carga de buques.

Según el cronograma oficial, el sistema comenzará a operar hacia fines de 2026 con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, que podría ampliarse hasta 550.000 barriles por día en 2027, consolidando a VMOS como una pieza clave del nuevo mapa exportador de Vaca Muerta.

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