En el cierre de la participación argentina en el CERAWeek 2026, el evento organizado por el IAPG en Houston se convirtió en el escenario clave para delinear la hoja de ruta de Vaca Muerta hacia fines de la década. El encuentro reunió a referentes del sector público y privado con un objetivo común: consolidar a la cuenca como un hub exportador de energía.
La comitiva argentina presentó ante inversores internacionales un plan basado en competitividad, previsibilidad y expansión productiva. La articulación público-privada fue uno de los ejes centrales para generar confianza y atraer nuevos actores a la industria.
El panel del IAPG Houston marcó el cierre de la gira y concentró las principales definiciones estratégicas. Allí se puso en evidencia la necesidad de avanzar en infraestructura, especialmente vinculada al desarrollo del GNL, y garantizar estabilidad jurídica.
Participaron del encuentro el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González; los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck; y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, junto al titular del IAPG, Ernesto López Anadón.
Durante su exposición, González advirtió sobre los desafíos de escala que enfrenta Vaca Muerta. Señaló que, si bien el primer nivel operativo es competitivo, resulta clave desarrollar un segundo anillo de empresas de servicios para sostener el crecimiento.
El funcionario remarcó que la reconstrucción de la confianza de los inversores será determinante para el futuro del sector. En ese sentido, sostuvo que el ingreso de nuevas compañías dependerá de reglas claras y estabilidad macroeconómica.
La eficiencia de costos frente a cuencas como Permian, en Estados Unidos, también formó parte del debate. Desde el Gobierno nacional apuntan a reducir barreras a la importación de equipos para mejorar la productividad por pozo.
González enfatizó que la competitividad requiere un esfuerzo conjunto entre Estado, empresas y sindicatos. La reducción de sobrecostos logísticos y fiscales aparece como una condición indispensable para jugar en el mercado global.
Por su parte, Marín proyectó una inversión acumulada de 130.000 millones de dólares hasta 2031 para el desarrollo masivo de Vaca Muerta. Este flujo de capital permitiría alcanzar una producción de 1,8 millones de barriles diarios.
El titular de YPF también anticipó que Argentina podría alcanzar un récord histórico en 2026, con una producción cercana al millón de barriles por día hacia fin de año, impulsada por nuevos equipos perforadores.
Desde Neuquén, Figueroa subrayó la necesidad de atraer inversiones en un contexto de ventana de oportunidad limitada. Destacó la importancia de ofrecer seguridad jurídica y garantizar condiciones operativas eficientes.
El mandatario también puso el foco en la sustentabilidad social, vinculada a la formación de mano de obra local y al desarrollo del Instituto Vaca Muerta como eje de capacitación.
En tanto, Weretilneck posicionó a Río Negro como la salida estratégica al mundo, con el Golfo San Matías como futuro polo exportador. Además, resaltó el potencial del proyecto de GNL en Punta Colorada para generar exportaciones a largo plazo.
La coordinación entre provincias, Nación y empresas fue otro de los puntos destacados. La complementariedad entre Neuquén y Río Negro aparece como clave para viabilizar la salida de los recursos hacia los mercados internacionales.