El desarrollo de Vaca Muerta continúa expandiendo la actividad energética y ya proyecta la creación de unos 40.000 puestos de trabajo durante los próximos cuatro años, impulsado por nuevas inversiones, obras de infraestructura y el crecimiento de las exportaciones de petróleo y gas.
La expansión de la cuenca neuquina demanda perfiles vinculados tanto a tareas operativas en campo como a servicios técnicos, ingeniería, logística y soporte administrativo en distintas localidades de Neuquén.
Entre los puestos más requeridos aparecen técnicos mecánicos, electricistas, electromecánicos, operadores de plantas de tratamiento, químicos especializados, soldadores, maquinistas y choferes con licencia profesional para transporte pesado.
Además, las empresas buscan ingenieros en petróleo, especialistas en automatización, geólogos, profesionales de medio ambiente y personal de seguridad e higiene para acompañar el crecimiento de la actividad no convencional.
El impacto también alcanza áreas vinculadas a logística, compras, hotelería, mantenimiento y servicios de catering destinados a campamentos petroleros y bases operativas cercanas a los yacimientos.
Los salarios del sector reflejan la alta demanda laboral y la complejidad de las tareas desarrolladas bajo esquemas de trabajo rotativo. Actualmente, los ingresos más bajos rondan los 2,9 millones de pesos mensuales y pueden superar los 7 millones en puestos críticos vinculados a operación en pozo.
A esos ingresos se suman adicionales específicos del sector hidrocarburífero, como la Asignación Permanente Vaca Muerta y distintos conceptos vinculados a zona, diagramas y tareas especiales.
Frente a la creciente necesidad de personal capacitado, el gobierno provincial, sindicatos y empresas energéticas comenzaron a impulsar programas de formación acelerada y capacitaciones gratuitas orientadas a cubrir la demanda laboral proyectada para los próximos años.
Las iniciativas incluyen becas, cursos técnicos y programas de perfeccionamiento vinculados a operación petrolera, mantenimiento industrial, automatización y servicios asociados a la actividad energética.
El crecimiento de Vaca Muerta ya genera un fuerte impacto económico y social en localidades como Añelo, Rincón de los Sauces, Cutral Co y Plaza Huincul, donde la actividad energética impulsa nuevos servicios, infraestructura y demanda laboral.
La proyección de empleo se produce en paralelo al crecimiento récord de producción de petróleo y gas no convencional, en un contexto donde la cuenca neuquina se consolida como uno de los principales motores económicos de la Argentina.