Río Negro acelera su desembarco en Vaca Muerta y prepara cinco nuevas concesiones que pueden cambiar su mapa petrolero

Río Negro avanza con nuevas concesiones no convencionales para expandir el shale y atraer inversiones, en continuidad con el desarrollo de Vaca Muerta y el crecimiento energético regional sostenido.
 
 
 
 

Río Negro se prepara para dar uno de los pasos más importantes de su historia energética reciente con el avance de cinco nuevas concesiones no convencionales vinculadas a Vaca Muerta. El gobierno de Alberto Weretilneck trabaja en una serie de medidas que permitirán ampliar el desarrollo shale sobre territorio rionegrino. La decisión busca posicionar a la provincia dentro del crecimiento que viene registrando la formación no convencional más importante de Argentina. El objetivo es transformar a Río Negro en un actor cada vez más relevante dentro del mapa energético nacional.

Actualmente, el desarrollo de Vaca Muerta en territorio rionegrino todavía es reducido en términos de cantidad de pozos. Sin embargo, el impacto productivo ya resulta significativo para la provincia. Hoy existen apenas siete pozos orientados específicamente al shale, pero representan cerca del 40% de toda la producción petrolera rionegrina. En marzo, esos pozos aportaron alrededor de 7.750 barriles diarios sobre un total provincial cercano a los 20.500 barriles por día.

El crecimiento inicial estuvo impulsado principalmente por los proyectos piloto desarrollados por Phoenix Global Resources. La compañía opera actualmente dos permisos exploratorios que ya cuentan con producción efectiva dentro de Vaca Muerta. Ahora, esas áreas se encuentran en la etapa final para convertirse formalmente en concesiones de explotación no convencional. El paso permitirá consolidar desarrollos a largo plazo dentro de la provincia.

Hasta el momento, el gobierno rionegrino otorgó solamente una concesión de explotación no convencional. Fue para el bloque Loma Guadalosa, operado por Pan American Energy junto a Continental Resources y TanGo Energy. Sin embargo, la provincia ahora busca acelerar el proceso y ampliar significativamente el número de áreas bajo desarrollo shale. Desde el sector energético consideran que el avance podría modificar el perfil productivo rionegrino.

Según trascendió, en los próximos días podrían otorgarse tres nuevas concesiones vinculadas a Vaca Muerta. Se trata de las áreas Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque. Los bloques están ubicados sobre el límite entre Neuquén y Río Negro, siguiendo el denominado meridiano 10. Allí se extiende geológicamente la continuidad de la formación Vaca Muerta.

Las áreas se encuentran ubicadas al oeste de la Ruta Nacional 151 y forman una especie de corredor productivo que se proyecta desde Añelo hacia el norte rionegrino. La cercanía geográfica con el núcleo de desarrollo neuquino convierte a estos bloques en zonas especialmente atractivas para el shale oil. La expectativa de las empresas está puesta en replicar productividad y rendimiento similares a los obtenidos en Neuquén. La continuidad geológica alimenta esas proyecciones.

Actualmente, estos bloques forman parte de concesiones de explotación convencional controladas por Vista Energy, la compañía liderada por Miguel Galuccio. Sin embargo, desde hace tiempo existe un acuerdo de venta con TanGo Energy, firma que surgió tras la desaparición de Aconcagua Energía. El primer paso será formalizar ese cambio de titularidad. Luego avanzará el otorgamiento de las concesiones no convencionales.

El esquema de reconversión está previsto dentro de la Ley Nacional de Hidrocarburos. La normativa permite transformar concesiones convencionales en desarrollos no convencionales y extender los plazos de explotación por otros 35 años. Ese marco legal busca garantizar previsibilidad y escala suficiente para inversiones shale de largo plazo. Las compañías consideran que el modelo resulta clave para desarrollar proyectos no convencionales competitivos.

En paralelo, Phoenix Global Resources también avanza hacia la consolidación de sus bloques Confluencia Sur y Confluencia Norte. Estas áreas son actualmente las únicas que producen petróleo shale en territorio rionegrino. Los primeros resultados obtenidos despertaron expectativas dentro del gobierno provincial y de la industria. El paso a concesión no convencional permitiría acelerar nuevas perforaciones y ampliar la producción.

El mapa shale de Río Negro incluye además otros proyectos exploratorios en desarrollo. Capex cuenta con permisos sobre el área Cinco Saltos Norte. Mientras tanto, Pan American Energy participa en Cinco Saltos Sur. La provincia busca así diversificar actores y ampliar el interés empresarial sobre el potencial no convencional rionegrino. La estrategia apunta a consolidar un nuevo polo energético asociado a Vaca Muerta.

Desde el gobierno de Alberto Weretilneck también preparan una nueva licitación exploratoria para otra área con potencial shale. El bloque estaría ubicado justo al norte de los primeros desarrollos realizados por Phoenix Global Resources. La intención oficial es continuar ampliando la frontera productiva de Vaca Muerta dentro de Río Negro. Las autoridades consideran que todavía existe un enorme potencial por desarrollar.

El avance de las concesiones representa además un cambio estructural para la economía energética provincial. Históricamente, Río Negro tuvo un perfil petrolero más limitado en comparación con Neuquén. Sin embargo, el desarrollo no convencional comienza a modificar lentamente ese escenario. La producción shale podría convertirse en uno de los principales motores económicos rionegrinos durante las próximas décadas.

El crecimiento de Vaca Muerta en Río Negro también genera expectativas sobre infraestructura, empleo y desarrollo de proveedores regionales. Las inversiones necesarias para expandir el shale demandarán rutas, servicios, logística y mano de obra especializada. Desde la provincia buscan aprovechar ese proceso para fortalecer economías locales y atraer nuevas inversiones. El desafío será acompañar el crecimiento productivo con planificación e infraestructura.

Dentro de la industria energética consideran que Río Negro podría transformarse en una extensión natural del desarrollo neuquino de Vaca Muerta. La continuidad geológica de la formación y los primeros resultados productivos alimentan ese optimismo. Las nuevas concesiones aparecen como el primer gran paso para consolidar esa expansión. El shale ya no se limita exclusivamente a Neuquén y comienza a redibujar el mapa energético de toda la región patagónica.

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