El desarrollo de Vaca Muerta y de la industria energética argentina continúa consolidándose como uno de los principales motores económicos del país. Durante el Latam Economic Forum, los máximos referentes de YPF y Pampa Energía destacaron que las inversiones proyectadas en el sector ya alcanzan niveles históricos y tendrán un fuerte impacto sobre el empleo, las exportaciones y la generación de divisas.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, afirmó que la industria energética acumula inversiones cercanas a los 130.000 millones de dólares y rechazó las críticas que señalan que el sector genera poco empleo. “Invertir 130.000 millones de dólares es una caballada de dinero, tiene que haber mucho trabajo, no hay forma de que no haya trabajo”, sostuvo.
El directivo explicó que el crecimiento de Vaca Muerta no sólo involucra la perforación de pozos, sino también una extensa cadena de valor integrada por empresas de servicios, construcción, logística, transporte, infraestructura y exportación, que moviliza miles de puestos laborales en distintas regiones del país.
Por su parte, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, destacó que Vaca Muerta se encuentra todavía en una etapa temprana de desarrollo y mantiene un enorme potencial de crecimiento tanto en petróleo como en gas. Además, remarcó que la productividad de los pozos argentinos supera a la observada en varios desarrollos shale de Estados Unidos.
Los empresarios coincidieron en que la energía se convertirá en una segunda fuente estructural de generación de divisas para Argentina, complementando al sector agroexportador. Según las proyecciones presentadas durante el encuentro, el país pasaría de un déficit energético de 4.000 millones de dólares registrado en 2022 a un superávit de 8.000 millones en 2026 y de 24.000 millones de dólares hacia 2030.
Uno de los pilares de este crecimiento será Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el megaproyecto de infraestructura que conectará Neuquén con la costa de Río Negro y permitirá ampliar significativamente la capacidad exportadora de petróleo. A esto se suman nuevas inversiones en gasoductos, plantas de procesamiento y proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) destinados a los mercados internacionales.
Mindlin también destacó la ampliación del Gasoducto Perito Moreno y el proyecto para producir urea en Bahía Blanca utilizando gas de Vaca Muerta, una iniciativa que permitirá agregar valor localmente, sustituir importaciones y fortalecer la competitividad del sector agroindustrial.
Tanto Marín como Mindlin señalaron que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) fue determinante para acelerar las decisiones de inversión. Actualmente, los proyectos presentados bajo este esquema superan los 104.000 millones de dólares y podrían incrementarse con nuevas iniciativas vinculadas a exportación de GNL, petróleo e infraestructura energética.
Los ejecutivos coincidieron en que el crecimiento de Vaca Muerta tendrá efectos directos sobre el empleo, la construcción, los servicios, la industria y las exportaciones, consolidando a la energía como uno de los sectores estratégicos para el desarrollo económico argentino durante la próxima década. Según expusieron durante el Latam Economic Forum, el desafío ahora pasa por sostener las inversiones y ampliar la infraestructura necesaria para transformar el potencial geológico de Vaca Muerta en crecimiento económico de largo plazo.