Aluar atraviesa uno de sus mejores momentos financieros de los últimos años impulsada por el crecimiento del mercado internacional del aluminio y una estrategia orientada a exportaciones, eficiencia energética y modernización tecnológica. La compañía informó que alcanzó ganancias netas por 108 millones de dólares durante los nueve meses cerrados al 31 de marzo de 2026. El resultado representa más del doble de los 48 millones de dólares registrados en el mismo período del año anterior. El desempeño se produce además en un contexto de expansión de inversiones vinculadas a energías renovables e infraestructura industrial.
La empresa, considerada la principal productora de aluminio de Argentina, explicó que el crecimiento estuvo favorecido por una mejora del escenario internacional para el sector. El aluminio registró subas de precios impulsadas por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y distintas interrupciones en cadenas globales de suministro. La demanda internacional se mantiene especialmente fuerte en sectores estratégicos como automoción, aeroespacial, energía y defensa. Ese contexto permitió fortalecer márgenes de rentabilidad para productores exportadores.
Desde Aluar señalaron que pudieron capitalizar esas condiciones gracias a una estructura de costos competitiva y a una estrategia centrada en exportaciones y productos de mayor valor agregado. Durante el período analizado, el 84% de las ventas estuvo destinado al mercado externo. El año anterior, las exportaciones representaban el 72% de la facturación total. La compañía continúa profundizando así su perfil exportador.
Los ingresos totales alcanzaron los 1.145 millones de dólares impulsados tanto por mejores precios internacionales como por un incremento superior al 30% en los volúmenes exportados. La mejora resulta particularmente significativa considerando el contexto interno argentino, marcado por menor demanda doméstica y presión sobre costos industriales. El mercado local del aluminio continúa mostrando cierta desaceleración vinculada principalmente a la caída de actividad en construcción e industria. Sin embargo, las exportaciones compensaron ampliamente ese escenario.
Uno de los factores adversos que enfrentó la empresa fue la imposición de un arancel extraordinario del 50% aplicado por Estados Unidos a las importaciones de aluminio. A pesar de esa medida, la compañía logró sostener crecimiento y competitividad internacional. Desde la empresa destacaron que operan bajo estándares globales de calidad y con una huella de carbono inferior al promedio mundial de la industria del aluminio. La sustentabilidad aparece como uno de los ejes centrales de su estrategia industrial.
En paralelo a los resultados financieros, Aluar continúa avanzando con un ambicioso programa de inversiones que se extenderá hasta 2027. Entre los proyectos más importantes figura la expansión de su parque eólico hasta alcanzar 582 MW de capacidad instalada. La empresa también avanza en el desarrollo del parque solar fotovoltaico Abasto. La estrategia apunta a fortalecer generación energética propia mediante fuentes renovables.
Otro de los desarrollos clave es la construcción de un sistema de almacenamiento de energía BESS en San Fernando. Este tipo de infraestructura permite almacenar energía renovable y mejorar estabilidad operativa del sistema eléctrico industrial. Además, la compañía proyecta una planta desalinizadora en Puerto Madryn, uno de los principales polos industriales donde opera la firma. Las inversiones buscan aumentar eficiencia y reducir dependencia energética.
La empresa también analiza ampliar aún más su capacidad de generación renovable durante los próximos años. Paralelamente, avanza en proyectos de modernización del ciclo combinado principal utilizado para producción industrial. El plan incluye renovación de sistemas automáticos de control para cubas electrolíticas y automatización de procesos logísticos vinculados a exportaciones. La incorporación tecnológica aparece como otro de los pilares de crecimiento de la compañía.
Desde Aluar señalaron que todas estas iniciativas apuntan a fortalecer competitividad global y consolidar a Puerto Madryn como uno de los principales polos industriales exportadores del país. Actualmente, el grupo emplea directamente a más de 4.000 personas distribuidas principalmente entre Chubut y Buenos Aires. El complejo industrial patagónico constituye uno de los mayores centros productivos de aluminio de América Latina.
La compañía destacó además que los buenos resultados económicos se tradujeron en un aporte récord al fisco mediante impuestos nacionales, provinciales y municipales. El crecimiento exportador y la mejora de rentabilidad permitieron fortalecer tanto inversión productiva como contribución fiscal. Desde la empresa remarcaron que mantienen una política de reinversión sostenida para ampliar capacidad industrial y energética. El objetivo es sostener competitividad de largo plazo.
Respecto de las perspectivas futuras, el directorio de la empresa considera que el contexto internacional seguirá siendo favorable para el aluminio. La combinación entre tensiones sobre oferta global y demanda creciente de sectores vinculados a infraestructura, transporte y energía sostiene expectativas positivas para los próximos años. El aluminio aparece además como un insumo clave dentro de la transición energética global. La demanda internacional vinculada a electrificación continúa creciendo.
La estrategia de Aluar también se apoya en una política de reinversión permanente basada en más de 50 años de trayectoria industrial en Argentina. La compañía reafirmó su intención de seguir desarrollando proyectos vinculados a sustentabilidad, eficiencia y reducción de impacto ambiental. Las energías renovables ocupan un lugar central dentro de ese proceso de transformación productiva. El objetivo es reducir costos energéticos y mejorar competitividad exportadora.
En el sector industrial consideran que el desempeño de Aluar refleja además cómo algunas empresas argentinas comienzan a posicionarse dentro de mercados globales altamente competitivos mediante innovación tecnológica y estrategias exportadoras. La combinación entre producción industrial y generación renovable aparece cada vez más integrada dentro de los grandes complejos manufactureros internacionales. La transición energética ya no impacta únicamente en el sector eléctrico, sino también en industrias pesadas como el aluminio.
El crecimiento de Aluar se produce además en un contexto donde la industria argentina enfrenta desafíos vinculados a costos, demanda interna y competitividad internacional. En ese escenario, las exportaciones y la inversión tecnológica aparecen como factores clave para sostener actividad y expansión. La compañía busca consolidarse no solo como líder nacional del aluminio, sino también como un actor relevante dentro de la transición energética y el desarrollo industrial regional.
Aluar duplicó sus ganancias y acelera inversiones millonarias en energía renovable y tecnología
Aluar duplicó sus ganancias y acelera inversiones en energía renovable y tecnología, consolidando su estrategia de crecimiento con foco en eficiencia, sustentabilidad y expansión industrial en el país.