La empresa china CATL avanza en Argentina con su primer gran proyecto de almacenamiento de energía a escala utility, marcando un punto de inflexión para el desarrollo del sector eléctrico.
La iniciativa contempla el suministro de baterías por más de 1,1 GWh de capacidad para desarrollos de Central Puerto en el AMBA, lo que lo posiciona como el mayor sistema BESS (Battery Energy Storage System) del país.
El proyecto se enmarca en una estrategia más amplia de la compañía, que considera a Argentina como un mercado estratégico dentro de su expansión global.
Según explicaron desde la firma, la casa matriz en China decidió avanzar con una apuesta “all in” en el país, incluyendo la instalación de equipos locales y el desarrollo de una estructura operativa para acompañar el crecimiento de la demanda.
El avance del almacenamiento energético responde a una necesidad creciente del sistema eléctrico, que requiere soluciones para mejorar la estabilidad y reducir interrupciones en el suministro.
En este contexto, las licitaciones impulsadas por CAMMESA aparecen como un motor clave para el desarrollo del sector.
Argentina ya avanzó con el proceso AlmaGBA, que contempla 713 MW de almacenamiento en nodos del Área Metropolitana de Buenos Aires, y mantiene abierta la convocatoria AlmaSADI, orientada a sumar otros 700 MW en distintos puntos del país.
Estos procesos representan las primeras subastas públicas de gran escala para sistemas BESS en el mercado local.
El programa AlmaSADI busca mejorar la confiabilidad del sistema eléctrico mediante proyectos que deben cumplir exigentes requisitos técnicos, como potencias de entre 10 y 150 MW y una capacidad de entrega mínima de cuatro horas continuas.
El cronograma previsto establece la adjudicación de los proyectos para junio de 2026, reflejando la urgencia del sector por incorporar soluciones de almacenamiento.
Desde CATL señalaron que su rol no se limita a la provisión de baterías, sino que apunta a consolidarse como integrador de sistemas completos, abarcando tanto componentes en corriente continua como alterna.
Esto implica el desarrollo de una red de socios locales para garantizar estándares de calidad en instalación, operación y mantenimiento.
El crecimiento del almacenamiento también está directamente vinculado a la evolución de la matriz energética argentina, especialmente al avance de las fuentes renovables.
Actualmente, las energías renovables representan cerca del 17% del abastecimiento eléctrico, pero se estima que cuando ese nivel supere el 25% o 30%, el almacenamiento dejará de ser opcional y se convertirá en una necesidad estructural.
En este escenario, la apuesta de CATL refuerza la expectativa de que Argentina se consolide como un mercado relevante en el desarrollo de tecnologías de almacenamiento, en línea con la transición energética global y la creciente demanda de soluciones para garantizar la estabilidad del sistema.