El cobre gana terreno en Argentina con seis proyectos que podrían producir 1,8 millones de toneladas anuales

Argentina cuenta con seis proyectos de cobre de clase mundial que podrían producir 1,8 millones de toneladas anuales. En paralelo, Río Tinto amplía sus inversiones en litio y mira el cobre.

La minería argentina se prepara para una nueva etapa de crecimiento impulsada por el cobre y el litio, con grandes proyectos en desarrollo y un creciente interés de compañías internacionales por ampliar sus inversiones en el país.

En ese escenario, Río Tinto avanza con su expansión en Argentina. La compañía, uno de los principales grupos mineros internacionales, anunció el inicio de una tercera planta en Catamarca y comenzó a evaluar oportunidades para ampliar su presencia hacia el negocio del cobre.

La empresa mantiene inversiones comprometidas por aproximadamente US$ 4.400 millones en proyectos de litio distribuidos entre Catamarca, Salta y Jujuy.

El interés por el cobre aparece como el próximo paso dentro de una industria que proyecta inversiones de gran escala y busca convertir los recursos minerales disponibles en una nueva fuente de producción y exportaciones.

Seis proyectos de cobre de clase mundial

Desde la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) señalaron que Argentina cuenta con seis proyectos cupríferos de clase mundial con posibilidades de avanzar hacia su construcción.

Según las estimaciones difundidas por la entidad, si esos desarrollos llegan a concretarse, el país podría alcanzar una producción cercana a 1,8 millones de toneladas de cobre fino por año.

El presidente de CAEM, Roberto Cacchiola, sostuvo que las dimensiones de estos proyectos comenzaron a captar la atención de las principales compañías internacionales.

Río Tinto, en particular, analiza oportunidades cupríferas que se encuentran en diferentes etapas, desde proyectos próximos a iniciar su construcción hasta iniciativas con distintos grados de avance.

El cobre como una nueva Vaca Muerta

El potencial llevó desde el sector minero a comparar las perspectivas del cobre con el desarrollo alcanzado por Vaca Muerta dentro de la industria de los hidrocarburos.

“Podemos llegar a ser otra Vaca Muerta”, afirmó Cacchiola al referirse a la posibilidad de que el sector genere un fuerte flujo de inversiones, exportaciones y actividad económica.

Sin embargo, el desafío estará en transformar los recursos geológicos en producción efectiva. Para eso será necesario avanzar con la construcción de los proyectos, desarrollar infraestructura y garantizar condiciones que permitan sostener inversiones durante períodos prolongados.

El cobre adquirió además una relevancia creciente a nivel internacional por su utilización en redes eléctricas, energías renovables, electrificación y diferentes tecnologías vinculadas con la transición energética.

El RIGI y las inversiones mineras

Otro de los factores señalados por la industria es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para facilitar el desarrollo de emprendimientos de gran escala.

De acuerdo con CAEM, los proyectos mineros presentados bajo este esquema representan alrededor de US$ 44.000 millones en inversiones.

A esto se suma un proyecto vinculado con la actividad minera anunciado por el Gobierno bajo el RIGI, con un monto estimado de US$ 6.200 millones.

Desde la cámara empresarial remarcaron que la previsibilidad normativa y la continuidad de condiciones favorables para las inversiones serán determinantes para que los proyectos puedan avanzar desde las etapas de evaluación hacia la construcción y posterior producción.

Litio y cobre, los dos grandes objetivos

Mientras el cobre aparece como una de las principales oportunidades de crecimiento futuro, el litio continúa concentrando inversiones.

Río Tinto ya mantiene una fuerte presencia en este segmento y busca profundizar su actividad en las provincias del noroeste argentino.

La combinación de litio y cobre coloca a Argentina frente a la posibilidad de ampliar considerablemente su participación en los mercados internacionales de minerales vinculados con la transición energética.

El desafío será acelerar la ejecución de los grandes proyectos, desarrollar la infraestructura necesaria y convertir el interés inversor en producción y exportaciones. De concretarse los seis desarrollos cupríferos previstos, el cobre podría transformarse en uno de los principales motores de crecimiento de la minería argentina durante los próximos años.