El crecimiento de Vaca Muerta, los proyectos de litio y cobre y la posibilidad de instalar grandes centros de datos colocaron a Argentina dentro del radar de inversiones de Schneider Electric, que observa un importante potencial para expandir sus soluciones vinculadas con energía, automatización y eficiencia.
La compañía francesa incrementó durante los últimos meses el seguimiento sobre los proyectos argentinos. Altos ejecutivos internacionales visitaron el país y recorrieron Añelo, además de regiones vinculadas con la producción de litio y cobre en Salta.
La CEO de Schneider Electric en Argentina, Marcela Romero, aseguró que desde la casa matriz existe una fuerte expectativa por las oportunidades que pueden generar estos sectores durante los próximos años.
Uno de los segmentos que comenzó a ganar protagonismo es el de los data centers, instalaciones que requieren grandes cantidades de energía y sistemas capaces de garantizar un suministro eficiente y permanente.
Data centers y una nueva demanda energética
Schneider Electric participa, por ejemplo, en el proyecto Atlas GigaHub, anunciado para la provincia de Chubut y destinado al desarrollo de un megacentro de datos.
Aunque todavía quedan aspectos del proyecto por definirse, este tipo de infraestructura representa un nuevo mercado para las empresas especializadas en gestión y eficiencia energética.
Los centros de datos demandan grandes cantidades de electricidad para mantener operativos los servidores y los sistemas de refrigeración, por lo que el aprovechamiento eficiente de la energía se transforma en uno de los elementos centrales de su funcionamiento.
Esta tendencia se suma a la demanda proveniente de sectores como petróleo, gas y minería, donde la disponibilidad y administración de energía también representa un componente estratégico de las operaciones.
Vaca Muerta entre los sectores más dinámicos
Dentro de Argentina, Schneider Electric identifica actualmente a Vaca Muerta como uno de los mercados con mayor dinamismo, impulsado por el crecimiento de la producción y los proyectos de infraestructura asociados.
La compañía considera que la continuidad del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) será importante para sostener la llegada de capitales destinados a proyectos de gran escala.
También plantea la necesidad de avanzar con el RIMI, destinado a inversiones de menor tamaño, para ampliar las herramientas disponibles para diferentes sectores productivos.
Según la visión empresarial, estos mecanismos resultan relevantes frente a la competencia que Argentina mantiene con países como Chile y Brasil para captar inversiones internacionales.
La minería aparece como otro mercado estratégico
El segundo gran frente de crecimiento está relacionado con la minería. Mientras los proyectos de litio comenzaron a desarrollarse, las expectativas están concentradas también en el potencial del cobre.
La empresa proyecta que el desarrollo cuprífero argentino podría generar durante los próximos años una expansión comparable con la experimentada por Chile.
Los efectos de las inversiones actualmente proyectadas comenzarían a hacerse más visibles entre 2027 y 2028. Schneider Electric ya obtuvo contratos para algunos proyectos cuya ejecución está prevista entre finales de 2027 y comienzos de 2028.
Otros desarrollos continúan en etapa de definición y podrían incorporarse progresivamente a la cartera de proyectos vinculados con minería e infraestructura energética.
La eficiencia energética gana protagonismo
La transformación del mercado energético también modificó las prioridades de las empresas. El costo de la electricidad pasó a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de las estructuras productivas.
Frente a ese escenario, diferentes industrias comenzaron a desarrollar parques solares y eólicos o contratar energía proveniente de fuentes renovables.
El desafío no se limita a producir electricidad, sino también a reducir las pérdidas durante su generación, transmisión y utilización.
Ese escenario abre oportunidades para soluciones de gestión energética aplicables tanto a operaciones de Vaca Muerta como a proyectos mineros, industrias y centros de datos.
Del hardware al software y los servicios
Schneider Electric también atraviesa una transformación de su propio modelo de negocios. La empresa pasó de una estructura concentrada principalmente en la comercialización de hardware a incrementar el peso del software, los servicios y las soluciones integrales.
La estrategia apunta a acompañar a los clientes desde la etapa de ingeniería hasta la ejecución de los proyectos, en lugar de limitarse exclusivamente a suministrar determinados componentes.
La adquisición de la estadounidense PTC, especializada en software industrial, forma parte de ese proceso global de transformación.
El cambio implica también una competencia creciente con empresas tecnológicas y startups especializadas, además de la necesidad de formar profesionales capaces de diseñar y comercializar soluciones completas.
Producción local y soporte técnico
En Argentina, la compañía cuenta con producción de celdas de media tensión y logró acercar sus precios a los de otras plantas internacionales del grupo.
La empresa considera que uno de sus principales diferenciales frente a proveedores que importan directamente los equipos es la posibilidad de ofrecer soporte técnico y asistencia local cuando se producen inconvenientes en instalaciones industriales.
Mientras Vaca Muerta, la minería y los centros de datos concentran buena parte de las expectativas de crecimiento, desde la compañía también siguen la evolución de otros segmentos como construcción, hospitales y establecimientos educativos.
El desafío será trasladar el interés internacional que actualmente generan los grandes proyectos energéticos y mineros hacia una expansión más amplia de la actividad económica, mientras Schneider Electric busca posicionar sus soluciones de electrificación, digitalización y eficiencia energética dentro de las nuevas inversiones previstas para Argentina.
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