Estados Unidos proyecta profundizar su participación en los sectores energético y minero de Argentina mediante un esquema de financiamiento de hasta US$ 7.000 millones, que estaría canalizado a través del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM).
La iniciativa apunta a proyectos relacionados con energía y minerales críticos, dos sectores considerados estratégicos ante el crecimiento de la demanda internacional y la necesidad de asegurar nuevas cadenas de suministro.
Para Argentina, el esquema representa una alternativa de financiamiento para desarrollos que requieren inversiones de gran escala. Vaca Muerta, los proyectos de gas natural licuado (GNL), el litio y el cobre aparecen entre las actividades con posibilidades de captar capital.
El mecanismo permitiría que empresas que operan en Argentina accedan durante los próximos dos años a préstamos destinados, entre otros objetivos, a adquirir equipamiento y tecnología fabricados en Estados Unidos.
Vaca Muerta ocupa un lugar relevante dentro de este escenario debido al crecimiento de la producción de petróleo y gas y al avance de las obras necesarias para ampliar la capacidad de transporte y exportación.
La formación neuquina atraviesa una etapa marcada por nuevas inversiones en oleoductos, gasoductos, plantas de procesamiento y terminales que buscan acompañar el incremento de los volúmenes producidos.
A esa expansión se agrega el desarrollo del GNL, que permitiría colocar mayores volúmenes del gas proveniente de Vaca Muerta en mercados internacionales durante la próxima década.
Argentina tiene como objetivo desarrollar capacidad para exportar hasta 12 millones de toneladas anuales de GNL desde 2030, en un proceso que demandará infraestructura y financiamiento de largo plazo.
Uno de los principales proyectos es Argentina LNG, impulsado por YPF y Eni, que contempla inversiones de gran escala para desarrollar una cadena integrada de producción, transporte, licuefacción y exportación de gas natural.
La minería constituye el otro gran componente del interés estadounidense. Argentina dispone de importantes recursos de litio y cobre, minerales cuya demanda está relacionada con baterías, vehículos eléctricos, redes eléctricas, centros de datos y diferentes tecnologías.
En litio, Argentina integra junto con Chile y Bolivia el denominado Triángulo del Litio, mientras que en cobre cuenta con una cartera de grandes emprendimientos que podrían ingresar en construcción y producción durante los próximos años.
Entre las compañías internacionales que ya participan de estos sectores aparecen Rio Tinto, vinculada con proyectos de litio; BHP, con inversiones en cobre; y Chevron, con operaciones de petróleo y gas en Vaca Muerta.
El desarrollo de los recursos argentinos coincide con el interés de Estados Unidos por diversificar el abastecimiento de minerales críticos y reducir riesgos dentro de sus cadenas internacionales de suministro.
En ese escenario también adquiere relevancia el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), utilizado por el Gobierno nacional para promover proyectos de gran escala en sectores como energía, minería e infraestructura.
Las proyecciones oficiales citadas para la minería contemplan que Argentina podría alcanzar hacia 2036 exportaciones equivalentes a 580.000 toneladas anuales de litio y 1,641 millones de toneladas de cobre, siempre que los principales proyectos previstos ingresen efectivamente en producción.
El eventual financiamiento de hasta US$ 7.000 millones abre así una nueva instancia para los proyectos energéticos y mineros argentinos, en momentos en que Vaca Muerta busca ampliar su capacidad exportadora y el país intenta transformar sus recursos de cobre y litio en nuevos polos de producción e inversión.